11 de octubre 2001 - 00:00

Gobierno brasileño: Argentina deberá probar perjuicios

El gobierno brasileño salió a calmar a sus empresarios y les aseguró que Argentina "tendrá que probar" que está siendo perjudicada por las exportaciones de Brasil para obtener una protección especial para sus sectores productivos.

Pero, los empresarios brasileños continúan quejándose sobre el acuerdo alcanzado el martes entre los gobiernos de Brasil y Argentina para crear en las próximas dos semanas "un mecanismo de salvaguarda" de los sectores productivos de ambos países.

Este mecanismo estará inspirado en las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que prevé la imposición durante un plazo de hasta cuatro años de tarifas extras o de cuotas sobre las importaciones de productos.

"Pero, según la OMC, se debe probar que está habiendo una inundación de determinados productos brasileños en Argentina y que eso causa daño al sector productivo local", recordó hoy el ministro de Desarrollo, Comercio e Industria, Sergio Amaral.

"La salvaguarda sólo podrá ser aplicada si se comprueban daños serios a la producción de Argentina causados por importaciones de Brasil", coincidió el canciller Celso Lafer.

Las reglas de la OMC también prevén que el "derecho de defensa" de los sectores que son acusados de estar aprovechando situaciones como la devaluación excesiva de una moneda para aumentar sus exportaciones a otro país.

Todo ese trámite puede atrasar la aplicación de las salvaguardas, aunque, según los analistas locales, es probable que las autoridades argentinas y brasileñas acuerden en estas dos semanas acelerar los trámites.

Las contínuas controversias comerciales entre Argentina y Brasil están poniendo en riesgo al Mercosur, la unión aduanera de la que también forman parte Paraguay y Uruguay.

Los empresarios argentinos se quejan de que la fuerte devaluación del real, que este año ya perdió el 41 por ciento de su valor, está provocando una masiva entrada al país vecino de productos de Brasil.

A su vez, los empresarios brasileños se quejan de los aranceles diferenciados aplicados por el gobierno argentino que, según ellos, perjudican las exportaciones de Brasil.

Los empresarios brasileños más preocupados son los de calzados, textiles, productos siderúrgicos, papel y celulosa, donde las quejas argentinas son más insistentes.

"El acuerdo del martes es pura cosmética; los problemas de Argentina tienen que ver con que su moneda está atada al dolar", se quejó Carlos Alberto Mestriner, director comercial de Klin, la mayor fabricante de calzado infantil de Brasil.

"Nosotros vamos a cuestionar cualquier tipo de salvaguarda, sean tarifas extras o cuotas", reaccionó Paulo Skaf, titular de la Asociación Brasileña de la Industria Textil.

Según Skaf, la creación de barreras al comercio dentro del Mercosur "hiere toda la legislación del bloque regional".

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