13 de junio 2006 - 00:00

Gobierno estatiza 20% de Aerolíneas

En pocos días, el gobierno concretará la compra de hasta 20% de Aerolíneas Argentinas, un paso más en su tendencia reestatizante. Con esto, volverían los "viajes gratis" de parientes y amigos de funcionarios, y otros desajustes que parecían cosa del pasado. Además, la Argentina será el único país en la región -salvo Cuba- con participación estatal en una aerolínea, un negocio que deja hoy enormes pérdidas (salvo excepciones) en todo el mundo. Quien emerge como gran triunfador es el subsecretario de Transporte Aéreo (y sindicalista del sector) Ricardo Cirielli, que siempre habló de "reargentinizar Aerolíneas". Tras la compra, Kirchner firmaría el decreto aumentando 20% tarifas de cabotaje, pospuesto desde hace siete meses. Esto ocurre en plena negociación con EE. UU. para reactivar la posibilidad de "cielos abiertos" entre ambos países. El gobierno contraofertó duplicar las frecuencias. No sería ajeno este hecho -más el de las tarifas- a la predisposición a vender del Grupo Marsans, que controla Aerolíneas.

La semana pasada fue Aeropuertos Argentina 2000; la semana próxima será Aerolíneas Argentinas: la empresa aérea le venderá entre 5% y 20% de su capital accionario al Estado nacional, lo que confirma la preocupante tendencia a la reestatización que exhibe el gobierno. Por ahora, no se habla de la posibilidad de que el Estado «recupere» 100% de la compañía, un hecho que sólo el tiempo desmentirá.

La transacción serviría para cerrar la larga disputa entre los accionistas españoles de la aerolínea, los empresarios Antonio Mata, Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, con la cartera de Planificación que tiene a su cargo Julio De Vido, y que incluye al secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y al subsecretario de Transporte Aerocomercial, Ricardo Cirielli.

El negocio habría terminado de cerrarse hace dos viernes, en una reunión adelantada por este diario y que mantuvieron Pascual, Díaz Ferrán y De Vido en el despacho del ministro. En el armado del encuentro habría tenido una crucial participación Horacio Fargosi, presidente del directorio y titular de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

La resolución tomada por los accionistas y los funcionarios podría leerse como un claro triunfo para Cirielli, hombre del sindicato que agrupa a los técnicos (APTA) y enfrentado con el Grupo Marsans desde antes de que resultaran adjudicatarios de Aerolíneas Argentinas. Hay que reconocerle a Cirielli que nunca ocultó su línea de pensamiento: siempre abogó por la «reargentinización» de la aérea, algo que comienza a producirse con esta transacción que será confirmada en pocos días más.

  • Reajuste

  • El ingreso de más representantes del Estado en el directorio del grupo, más la participación activa de hombres del gobierno en la toma de decisiones de la firma, allanaría el camino para el reajuste tarifario que vienen reclamando los empresarios desde hace más de un año y medio. También podría cerrar el capítulo de las impugnaciones sobre los balances de la empresa, que vienen sucediéndose en los últimos tres ejercicios.

    El «retoque» de 20% en el techo de las tarifas de cabotaje iba a ser firmado por Néstor Kirchner en enero, tras las fiestas; después, se pasó a marzo, para no afectar al turismo de verano; posteriormente, el ajuste se postergó hasta después de Semana Santa, por la misma causa. Y el argumento por el que se dilató ese aumento fue la necesidad de mantener «quieto» el índice de precios al consumidor, como si los pasajes aéreos incidieran de manera decisiva en la inflación. De concretarse la venta al Estado, se entendería la causa de la «demora».

    Es un hecho, además, que se producirán cambios importantesen la estructura de conducción de la empresa. Mata -punta de lanza en la pelea con los gremios y parte del gobierno- ya había sido reemplazado en la conducción del «día a día» por Esteban Maccari, designado gerente general poco después de que se «resolviera» el largo conflicto salarial con APTA y APLA (pilotos). Por esos días los propios dirigentes sindicales habían transmitido a sus afiliados la necesidad de «parar la pelota: los 'gallegos' están de salida».

    La operación llega, además, en un momento en que el gobierno negocia con Estados Unidos un más que necesario incremento de las frecuencias aéreas entre ambos países: las aeronaves parten y llegan con ocupaciones de 100% en casi todos los vuelos.

    Según una información a la que tuvo acceso este diario, la embajada de EE.UU. en Buenos Aires le pidió a De Vido que se vuelva a estudiar la posibilidad de poner en marcha la política de «cielos abiertos» entre ambos mercados. La información agrega que De Vido contraofertó duplicar el número de frecuencias semanales, que hoy ascienden a 56, llevándolas a 112, y discutir en qué lapso se llegaría a esa cifra (de manera gradual, desde ya). La embajada recibióla propuesta, y la elevó al Departamento de Estado (la cancillería estadounidense), que actualmente la tiene en estudio.

    Uno de los detalles no menores es qué cantidad de nuevas frecuencias le corresponderá a cada una de las aerolíneas que vuelan entre la Argentina y Estados Unidos, entre ellas (obviamente) Aerolíneas Argentinas. La aérea con más frecuencias hoy es American Airlines.

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