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H.L.: Lo primero que se va a ser es desglosar cómo queda la situación después del canje. Tenemos evidencia de que muchos acreedores pequeños y medianos que hoy están en juicio han participado del canje, por lo que han renunciado a esas acciones, con lo cual hay que ordenar la real magnitud de la situación judicial. Seguramente de ahí va a surgir que las únicas demandas que quedan vigentes después del canje van a ser las que mencioné que no fueron objetivo de esta transacción y que no tuvieron interés en participar
P. ¿Considera que a nivel minorista fue un éxito el canje?
H.L.: A nivel minorista no tengo dudas de que el canje también fue exitoso. Supongo que en no menos de 15 días vamos a tener los datos precisos porque estamos hablando de cientos de miles de inversores que han participado, solamente en Italia los minoristas superan los 115.000.
P.¿Qué pasa si un inversor quiere ingresar ahora?
H.L.: La oferta estuvo abierta durante un mes y medio. Es inédito en este tipo de transacciones, pero ha sido un acierto de la Presidenta, por la complejidad que ha tenido la operación, haber tomado esta decisión de extender el período de participación. Fue un período suficientemente largo para que todos tuvieran la posibilidad y por eso la oferta ha caducado ayer, cerró. Si en el futuro las circunstancias cambiaran e hicieran repensar esta cuestión, será cuestión de analizarlo. Hoy no.
P. ¿Cuánto queda de deuda reconocida? La deuda no reconocida es unos 30.000 millones de dólares.
H.L. Esa cifra es compatible con los 18.000 millones de los que habló hoy (por ayer) el ministro de Economía. La explicación técnica a esa diferencia es la siguiente: la deuda se expresa a un período determinado de tiempo, los casi 30.000 millones corresponden a capital de deuda no ingresada al canje del 2005, intereses devengados y no pagados por Argentina entre la fecha en que Argentina hizo un pago en cada uno de los casos -estamos hablando de 152 especies- hasta el 31/12/2009, la última fecha de publicación del stock de deuda. Si retrotraemos esa deuda a 2003, fecha de emisión de los bonos entregados como consecuencia del canje, y solamente en términos de capital, esa deuda expresada al 31/12/2003 equivale a 18.300 millones de dólares de capital, no de intereses.
P.¿Qué pasa con los 10.000 millones de dólares?
H.L.: Fueron reconocidos con un título, Global 17.Con una quita muy importante, Argentina reconoció esos intereses devengados entre 2003 y 2010 mediante la emisión de un título que vence en 2017. En términos nominales Argentina reconoció concretamente 942 millones de dólares de un monto de intereses de aproximadamente unos 6.000 millones de dólares.
P.: ¿Entonces en cuánto queda la deuda externa?
H.L.:Luego del canje y en virtud del porcentaje de participación, con el universo de deuda elegible de 18.300 millones de dólares, con una participación de unos 12.000 millones, el monto que queda en términos de capital es de aproximadamente 6.000 millones de dólares.
P. ¿Qué parámetros podría tomar un juez como Griesa para dar la razón al reclamo de un bonista?
H.L.: Una de las cuestiones que trajo aparejado el default de Argentina del 2001 fue la falta de reglas internacionales de quiebras de países. No hay un antecedente normativo ni de jurisprudencia sobre qué pasa en un país, cómo considerar una reestructuración de deuda soberana equitativo para todos los tenedores, ni reglas establecidas respecto cómo terminar un tema de esta naturaleza. La posición de Argentina será que si el nivel de participación de más del 92% de total de acreedores han aceptado es demostrativo de la equidad de la propuesta que Argentina ha llevado al mercado. En base a este supuesto es que Argentina va a solicitar a la justicia en los lugares donde sea necesaria no el desconocimiento de los derechos de acreedores que no participaron sino va a solicitar clausurar la posibilidad de que el país sea impedido de desarrollarse normalmente en términos financieros por una minoría de acreedores que no han aceptado la solución que una enorme mayoría de acreedores aceptaron.
P. ¿Esta posición cree que es visualilzada por los mercados?
H.L.: Desde el punto de vista de los mercados, creo que han reconocido y seguirán reconociendo la voluntad de pago y capacidad de pago de Argentina. El mercado sabrá reconocer que esta tarea se ha cumplido y el resultado es positivo, y seguramente darán vuelta la página y mirarán para adelante, a lo que es una oportunidad de inversión importante. No estoy pensando en el Estado sino en la economía. Argentina ofrece oportunidades de inversión en la economía real, en empresas, en acciones de empresas, hay muchos proyectos para avanzar. Estoy seguro de que el canje va a ser funcional en ese sentido. Hoy los emergentes son más atractivos que los desarrollados. Argentina no es una excepción en ese sentido. Hoy las luces apuntan tal vez a Brasil y a otros emergentes, pero Argentina puede competir perfectamente. Es cuestión de que el foco de atención se ponga menos en problemas del pasado y más en la realidades de hoy.
P. Ahora vendrá la etapa de negociar con el Club de Paris?
H.L.: Como dijo el ministro, lo importante es que desde 2003 las soluciones se piensan desde adentro para adentro, y no desde afuera para afuera. Y el club de París no va a ser la excepción. Siempre la voluntad de Argentina ha sido encontrar una solución y lo seguiremos haciendo en la medida que resuelva temas para Argentina.
Entrevista de Liliana Franco




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