29 de abril 2004 - 00:00

Gobierno se sincera: hay crisis energética y pide colaboración

Se lanzó ayer un buen plan de ahorro de energía. El reconocimiento de la magnitud de la crisis es positivo, en momentos en que desde el exterior (Chile) se criticaba duramente al gobierno por su inacción. Sin embargo, se considera que debería ser aún algo más exigente (se esperan más medidas en los próximos días) y se lo compara con las disposiciones más drásticas que permitieron a Brasil superar un problema similar en 2001. Con el plan de premios y castigos, que comenzará a regir esta misma semana, se procura bajar el consumo de gas y de electricidad entre 5% y 7%. Se cree que la población colaborará porque hay sinceridad en el pedido del gobierno, que, aunque retaceó sin sentido aumentos mínimos de tarifas para cuidar su imagen, se enfrenta a un problema realmente heredado, porque la desinversión viene desde 1997.

Néstor Kirchner y Julio De Vido
Néstor Kirchner y Julio De Vido
El gobierno anunció finalmente ayer un plan de ahorro de energía en línea con los pedidos formulados por la Unión Industrial Argentina, los expendedores de GNC e incluso las empresas de gas y electricidad. Es, fundamentalmente, un plan de premios y castigos económicos para que en los hogares se ahorre energía. Según la estimación oficial, el programa reduciría de 5% a 7% el consumo del gas de los usuarios residenciales. Sin embargo, esa cifra sería todavía insuficiente para atenuar el impacto que tendrá en la actividad industrial, la falta de gas y de capacidad de transporte que habrá durante el invierno.

La medida tiene, en primer lugar, el mérito de que la administración de Néstor Kirchner asumió que el país vive una crisis energética, definición que hasta hace diez días se negaban a aceptar los máximos referentes del oficialismo, como el jefe de Gabinete o el ministro de Planificación.

• Extensión

En segundo lugar, la resolución al dirigirse al público en general, extiende el problema de la energía que hasta ahora había quedado circunscripto a las industrias.

El plan presentado ayer tiene vigencia en todo el país en el caso del gas, porque la distribución del producto es de jurisdicción nacional. En el caso de la electricidad sólo rige para los usuarios de Edenor, Edenor y Edelap, que dependen del Estado nacional, pero se invita a las provincias a adherirse al programa. Por otra parte, el plan del gas ya está totalmente definido en la Resolución 415, mientras para la luz faltan disposiciones adicionales, aunque ya el secretario de Energía, Daniel Cameron, anticipó las medidas que se tomarán.

El programa para el uso racional del gas natural tiene las siguientes características:

• A los usuarios residenciales R1 y R2 no se les aplica castigo si consumen más, pero tendrán una bonificación si consumen menos. Los R1 son los usuarios que consumen hasta 500 metros cúbicos anuales (hogar muy modesto con una cocina, un calefón y una sola estufa), y los R2 son los que usan hasta 1.000 metros cúbicos anuales (los mismos artefactos más otra boca de calefacción).

• Si estos usuarios ahorran con respecto al consumo de igual período del año anterior tendrán una bonificación equivalente al cargo por cada metro cúbico no consumido, lo que es igual a $ 0,055. La suma puede ser insignificante, sobre todo si se piensa que son por lo general hogares de jubilados o de familias de muy escasos recursos, que ya bajaron su consumo para abaratar las facturas.

• Para los residenciales R3 que consumen más de 1.000 metros cúbicos anuales y los consorcios, las pequeñas industrias y comercios que entran en la categoría General-P, se prevé una bonificación (también de $ 0,055 por metro cúbico ahorrado), si reducen el consumo de gas a niveles inferiores a 95% del registrado en igual período de 2003.

• Para estos consumidores, por cada metro cúbico gastadopor encima de 95% de lo utilizado en igual plazo del año anterior, se contempla una penalización de $ 0,11 por cada metro cúbico sobre el porcentaje de referencia.

• Para un usuario residencial que tiene más de cuatro estufas se estima un consumo promedio en el bimestre invernal de 1.500 metros cúbicos. Esto equivale a una factura de $ 175 sin impuestos. Si no reduce el consumo a 95%, tendrá que pagar 75 metros cúbicos a un valor de $ 0,11, lo que implica una multa de $ 8,25 más impuestos por esos dos meses.

• La señal económica resultará, en cambio, más eficiente, para parar un aumento del consumo. Ya que si el usuario que gastó 1.500 metros el año pasado, pasa a consumir 1.600 metros, tendría una penalización de $ 19,25 más impuestos.

Si se consideran las reticencias de la clase media a la suba de tarifas, la aplicación de multas puede ser efectiva para desincentivar que el consumo siga creciendo y para que se evite el uso innecesario del gas.

En el caso de la electricidad, se prevén premios y castigos similares. Tampoco habría castigos para los que menos consumen, mientras para hogares, consorcios y pequeños comercios se pedirá también un consumo inferior a 95% del registrado en igual período del año pasado.

• Penalización

Si no se cumple el porcentaje de ahorro, la penalización equivaldría a triplicar el precio del kilovatio/hora. Porque en este caso, se aplicaría como multa la diferencia entre el precio de generar electricidad con fueloil y el de generar con gas natural (que es tres veces más barato).

En el programa para el gas, está explicitado que los cargos adicionales por excedentes de consumo se destinarán a los fondos fiduciarios para hacer obras de expansión de gasoductos y redes domiciliarias, es decir no quedarán para las empresas.

Los incentivos será afrontados por los usuarios con contratos firmes e interrumpibles de las distribuidoras.
Los consumidores, en tanto, recibirán el castigo o el premio en la factura del período siguiente, y el programa empieza a regir ya desde esta semana, cuando la resolución de la Secretaría de Energía se publique en el Boletín Oficial.

Dejá tu comentario

Te puede interesar