Ya no se habla más de «cosecha récord» desde la Secretaría de Agricultura. La mayor bandera que enarboló la gestión de Marcelo Regúnaga al frente del organismo que controla las políticas agropecuarias se escurrió al compás de las excesivas lluvias e inundaciones que afectan gran parte de la Pampa Húmeda.
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La secretaría con sede en Paseo Colón suele difundir una vez por mes su estimación agrícola. Sin embargo, ayer lanzó una corrección que se repetirá -prometen-ahora cada quince días. En trigo «se está estimando una pérdida de área implantada superior a las 200.000 hectáreas, las cuales se consideran irrecuperables. La superficie a cosechar se ubicaría en 6.800.000 hectáreas. El volumen final de la producción dependerá de la evolución que tenga en las próximas semanas el clima», dice el escueto informe oficial.
En maíz «se estima una reducción en el área a sembrar de alrededor de 250.000 hectáreas. La superficie prevista a implantar se ubica cerca de las 2.800.000 hectáreas, sujeta a la evolución del clima», aclaran desde la SAGPyA. «Esta reducción, ocasionada por la excesiva cantidad acumulada de agua en varios lotes, implica que ante el sobrepaso de la fecha normal de siembra del cereal, dicha superficie podría dedicarse a soja y/o girasol», insiste el organismo oficial.
Atraso bonaerense
«El mayor atraso se verifica en la provincia de Buenos Aires, donde sólo se sembró a la fecha 44% del área prevista inicialmente. Las zonas más comprometidas son las ubicadas entre las rutas 5 y 7, donde se producirá la mayor reducción del área a sembrar.»
Pese a los problemas climáticos el informe oficial sostiene que «la reducción del área no sería tan significativa como en el caso del maíz. Se estima que de las 2.230.000 ha previstas inicialmente, se concretarían alrededor de 2.100.000. En este caso, la intención de siembra tiene un período más extenso para concretarse, debido a la plasticidad de la oleaginosa para su implantación», dicen.
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