EL RASTRO: Hay buenas señales: como que el grueso de la utilidad lo consiguió en el tercer trimestre, habiendo recuperado márgenes erosionados por aumento de costos. Mantiene alto nivel de «capital de trabajo» y canceló la quinta parte de la deuda reestructurada en 2002. Esperaba con optimismo el remate de ejercicio, que se verá pronto.