19 de junio 2001 - 00:00

Habrá ya libre comercio de autos con Brasil

El ministro Domingo Cavallo decidió terminar con el actual régimen de comercio de autos con Brasil, que obliga a compensar exportaciones e importaciones, y abrir completamente las fronteras para establecer un sistema de libre comercio entre los dos países.

Este cambio drástico de las reglas de juego se anunciaría en la próxima reunión de presidentes del Mercosur, que se realizará entre jueves y viernes en la capital paraguaya.

De esta manera, se pondría fin a un mecanismo que funcionó durante los últimos diez años y se adelantarían los plazos fijados en el acuerdo firmado en noviembre pasado entre los gobiernos de la Argentina y Brasil, que fijaba un cronograma para llegar a 2006 con un mercado sin restricciones.

También se establecieron normas rígidas sobre los niveles de integración de auto-partes para favorecer a los fabricantes locales que no podían competir con las piezas importadas.

Rechazo

Esto generó un fuerte rechazo por parte de las automotrices locales, que veían aumentar más sus costos de producción para proteger a los autopartistas locales. El titular de ADEFA, Cristiano Rattazzi, reclamó la modificación de esta norma y pidió avanzar hacia un mercado libre. El propio Cavallo, a poco tiempo de asumir, calificó de «payasada» el sistema de compensaciones aunque admitió que había surgido de una propuesta argentina y no de Brasil.

Incluso, las automotrices argentinas eran multadas si no cumplían con la compensación o «flex».

Con este nuevo sistema que comenzaría a regir inmediatamente, según trascendió en el Ministerio de Economía, la Argentina se beneficiaría en esta coyuntura con la posibilidad de aprovechar la mayor demanda que existe en el mercado brasileño.

Actualmente, aproximadamente 90 por ciento de las exportaciones argentinas tiene como destino el principal socio del Mercosur. El año pasado se vendieron al exterior 135.000 vehículos y en lo que va del año las exportaciones llegan a 72.000 unidades, lo que representa un aumento de 80% respecto de igual período de 2000.

Perjuicio

Pero en la mayoría de los casos, las automotrices radicadas en el país, que están trabajando a menos de la mitad de su capacidad instalada debido a la recesión argentina, no aumentan su producción para exportar debido a que están obligadas a importar por el mismo volumen.

De esta manera, se perjudica la Argentina, que podría producir más y evitar las suspensiones de personal que afectan a toda la industria.

También es cierto que durante la última década hubo distintos ciclos en los que la corriente fue a la inversa. Esto podría repetirse y los brasileños, con esta modificación al régimen, podrán exportar a la Argentina sin cupo.

En este punto es importante destacar que casi todas las empresas están radicadas en los dos países y serían ellas mismas las encargadas de administrar el flujo de vehículos.

La incógnita que se presenta es qué puede pasar con las inversiones actuales y futuras si ahora, radicadas en Brasil, podrán exportar sin límite a la Argentina teniendo en cuenta que el costo de producción argentino es al menos 20% más alto que el del socio del Mercosur.

El ministro Cavallo analizó con funcionarios brasileños la liberación del comercio en su viaje de la semana pasada a ese país. La respuesta brasileña fue positiva ya que el sistema de compensación es implementado sólo por la Argentina como una forma de proteger su mercado.

Fue el propio Cavallo quien los creó en los primeros años de su anterior gestión. En ese momento, se había fijado también un cronograma para disminuir las restricciones y llegar a 2000 con un mercado libre.

La devaluación de Brasil en enero del '99 y las diferentes posiciones de los funcionarios de ambos países en ese momento obligaron a negociar un nuevo acuerdo que se firmó en noviembre pasado y que establecía un nuevo cronograma de 5 años para abrir las fronteras en 2006.

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