Objetivo del Gobierno: recuperar el poder adquisitivo

Economía

Se trabaja para delinear un paquete de medidas para mejorar el ingreso de la gente. La idea es adelantar el aumento del salario mínimo y mejorar el haber jubilatorio, entre otras.

Yo te votaría, pero estoy enojada porque no llego a fin de mes”. “Sin plata en el bolsillo es difícil ganar elecciones. Son algunas de las frases que resumen el análisis que se llevó a cabo en la coalición del Gobierno sobre el resultado electoral.

Por esta razón, rápidamente se trabaja para delinear un paquete de medidas para mejorar el ingreso de la gente. La idea es adelantar el aumento del salario mínimo, mejorar el haber jubilatorio y otorgar una ayuda acotada a los sectores con menores recursos, entre otras.

Este lunes el ministro de la Producción, Matías Kulfas, anticipó que “esperamos esta semana tener la posibilidad de generar más medidas que profundicen el sentido de reactivación”.

Fue una elección mala en términos del apoyo que necesitamos para reconfirmar un rumbo. Nosotros somos una frente que sabe adónde ir en materia de producción, industria, creación de empleo”, dijo la candidata Victoria Tolosa Paz.

Para luego precisar que “pero las herramientas que disponemos deben ser revisadas. Porque hay una población que nos dijo en las urnas “¡así no!, con el salario deprimido, ¡no!; con la inflación que tenemos, ¡no! y tenemos corregir esas herramientas”, explicó Tolosa Paz.

Existe coincidencia en el Frente de Todos en cuanto a que la situación económica fue determinante del mal resultado electoral del domingo pasado.

“El problema no son las personas (en referencia al ministro de Economía, Martín Guzmán) sino las medidas económicas”, deslizan en las filas del kirchnerismo.

En respuesta, el Gobierno se encuentra trabajando en un batería de medidas para recomponer el poder adquisitivo de la población que comenzarían a ser anunciadas el próximo jueves.

Un sector del Gobierno valoró en su momento la implementación del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) que se otorgó el año pasado. Fueron $10.000 mensuales que se destinaron a 9 millones de personas. Se considera que una ayuda de estas características sería necesaria en la actualidad.

Más aún, cabe recordar que sectores vinculados a la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner cuestionaron duramente lo que consideraron la “prematura” interrupción de este beneficio dispuesta por el ministro Guzmán. A pesar de estas críticas, el Gobierno nacional se mantuvo firme en no restituir el IFE.

Sin embargo, el resultado electoral mostró la necesidad de mejorar los ingresos de las familias. Por esta razón no se descarta que se implemente una medida similar.

Actualizando por inflación la cifra del IFE, el monto a otorgar ahora sería del orden de los $15.000, aunque abarcaría a un universo menor a los 9 millones de beneficiarios a los que llegó la ayuda en 2020.

Un aspecto importante que se está teniendo en cuenta es que el Gobierno cuenta con margen para dar esta ayuda sin incumplir la pauta presupuestaria. Para el presente ejercicio se previó un desequilibrio primario (antes del pago de intereses) de 4,2% del PBI, pero en lo que va del año la proyección de déficit se encuentra por debajo de 3%, es decir que el Gobierno cuenta con más de un punto para expandir el gasto. Esta contracción del desbalance se logró por un aumento superior al esperado en el precio de los productos primarios que el país exporta, por ingresos extraordinarios como el impuesto a la riqueza y por la contracción del gasto una vez descontada la inflación, entre otros aspectos.

El otorgamiento de esta ayuda económica – se estima- abarcaría por lo menos a los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) que actualmente suman 4.381.734.

Si finalmente se decidiera establecer en $15.000 la ayuda y abarcara sólo a los beneficiarios de AUH, esto significaría un incremento en el desequilibrio presupuestario del orden de 0,15% del PBI mensual.

Y si se otorgara por espacio de tres meses se ensancharía el déficit en aproximadamente 0,45%, es decir que el desequilibrio se ubicaría en torno de 3,3/3,5% del PBI, es decir por debajo del 4,2% pautado.

Los jubilados y pensionados es otro sector al que se intentará recomponer los ingresos tras la pérdida de poder adquisitivo que vienen sufriendo, particularmente los que perciben por encima del haber mínimo.

En este sentido, se comenta en la Rosada, que el ministro de Economía, Martín Guzmán, se resiste a un aumento generalizado de jubilaciones para evitar un gasto permanente en las cuentas públicas, y que preferiría en cambio un bono por única vez, según trascendió en fuentes del Palacio de Hacienda.

No van a hacer un plan que ponga en riesgo todo lo que vinimos haciendo en materia macroeconómica, aumentar las reservas y eliminar el riesgo de una devaluación, y poder resolver los escollos de la deuda, sigue estando presente “, señalaba Tolosa Paz en referencia al paquete de medidas para mejorar los ingresos de los sectores más afectados.

En tanto, en el Palacio de Hacienda se continúa trabajando en la elaboración del proyecto de presupuesto 2022. Según trascendió y si bien siguen elaborándose las cifras, se contemplaría un crecimiento del producto bruto interno de 4% (permitiría recuperar la caída tras la pandemia), una inflación del orden de 35%, un déficit primario del orden de 3 a 3,5% (similar a este año) y un dólar promedio anual de $135.

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