El gobierno presentó ayer al Congreso el proyecto de ley para habilitar la emisión de un bono por $ 7.800 millones que se colocaría en el Banco Central, para financiar la «reunificación monetaria», eliminando de circulación las cuasi monedas provinciales. Se incluyó el canje de LECOP, aunque no se establece el cronograma con que será retirada de circulación cada emisión de esos sustitutos del peso. La medida no recibió el inmediato apoyo de todos los senadores. Los representantes de las provincias que no emitieron cuasi monedas y que a su vez no ingresaron en el programa de saneamiento de deudas, por no tener pasivos con bancos, se rebelaron ayer exigiendo que la Nación cancele los pasivos que mantiene con esas gobernaciones antes de apoyar el proyecto en el recinto. A favor del proyecto están las provincias endeudadas y que han emitido bonos propios para el pago de sueldos y a proveedores, radicales y peronistas. El menemismo, mientras tanto, ya anunció su oposición total a la medida, argumentando que habrá una fuerte emisión monetaria, con la consiguiente inflación: «Las provincias serán afectadas negativamente por este mecanismo diabólico, menos la de Buenos Aires, cuyo megabanco quebrado se verá enteramente beneficiado, dado que 75% de los bonos a rescatar le corresponde a esa provincia», dijeron ayer en un comunicado.
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Como la de hoy será la última sesión del Senado por las elecciones, los legisladores decidieron incorporar otros temas y hasta acordaron tratar un proyecto de suspensión de ejecuciones hipotecarias, un regalo perfecto para el tramo final de la campaña electoral.
Para desgracia del gobierno, los representantes de las cinco provincias en protesta contra la licuación que supone el rescate de cuasi monedas -La Pampa, Santa Fe, Santiago del Estero, Santa Cruz y San Luis-tienen un peso extra. El santafesino Oscar Lamberto controla la comisión de Economía, que debe dicta-minar sobre el proyecto de reunificación monetaria, y el pampeano Carlos Verna es presidente de Presupuesto y Hacienda, que ayer volvió a trabar el tratamiento de la modificación al Impuesto a los Combustibles, otra iniciativa clave para el gobierno y que está comprometida en el acuerdo con el FMI.
Anoche, los senadores esperaban una respuesta de sus gobernadores que continuaban negociando con el gobierno. De llegar a un acuerdo, el proyecto podría ser tratado hoy en el Senado y pasar mañana a Diputados. Por lo pronto, en la Cámara baja ya se ha convocado a una reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria para intentar sesionar con el proyecto sobre cuasi monedas, sería la última reunión del Congreso hasta después de las elecciones. Un rato antes habrá un encuentro de la bancada del PJ con el mismo fin.
Las negociaciones comenzaron ayer con un almuerzo en la Casa de Gobierno entre José Luis Gioja, Jorge Matzkin y los senadores Verna, Lamberto, Marcelo López Arias y Miguel Angel Pichetto. Allí no se llegó a un acuerdo y los senadores dejaron clara la posición: si la Nación no se pone al día con la deuda que mantiene con algunas provincias por el recorte de 13% en la coparticipación -fue cedido a cambio de hacerse cargo el Estado de deudas provinciales con bancos-, no habría apoyo de un fuerte grupo de legisladores al proyecto de reemplazo de cuasi monedas.
Mientras tanto, avanzó la firma del proyecto que les permite a todas las empresas liquidar en tres años sucesivos la diferencia que deben abonar en el Impuesto a las Ganancias como efecto de la devaluación e inflación -por haberse prohibido el ajuste de balances por inflación-siempre por el excedente a liquidar hasta un monto máximo de $ 300.000. Es decir, que sólo alcanza a las empresas medianas y pequeñas. Por el contrario, se frenó nuevamente en comisión el proyecto que modifica el ITC.
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