La decisión de la Corte Suprema de eliminar los topes indemnizatorios generó un fuerte rechazo desde diversos sectores. La Unión Industrial Argentina, en un comunicado, expresó su preocupación por la medida. La entidad advirtió que la modificación judicial perjudicará «seriamente» a las empresas. Un hecho que se ve agravado porque las compañíasse encuentran afectadas, además, por la doble indemnización vigente desde principios de 2002. Por su parte, el destacado abogado Daniel Roque Vítolo alertó, en un artículoque se publica a continuación, que los cambios producidos en el alto tribunal en los últimos meses han abierto una nueva brecha en materia de inseguridad jurídica.
Como era previsible, la Unión Industrial Argentina (UIA) se sumó a las protestas por el insólito fallo de la Corte Suprema eliminando topes indemnizatorios. En un comunicado, la entidad indicó que « expresa su preocupación por un reciente fallo judicial que ha venido a declarar la inconstitucionalidad del tope indemnizatorio por despido». La UIA recuerda que «los efectos prácticos del tope eran los de limitar el impacto de las altas remuneraciones al momento de la desvinculación del personal excluidos de los convenios colectivos». Sin embargo, dice el comunicado distribuido ayer, «la finalidad protectora del derecho del trabajo y el régimen indemnizatorio nunca fue, a nuestro entender, incompatible con el sistema de topes, pues el mismo existió desde la creación del sistema indemnizatorio por la Ley 11.729 de 1934 y -desde ya- nunca había merecido semejante descalificación de la Corte Suprema, como la producida ahora».
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La entidad que preside Alberto Alvares Gaiani enfatiza que «claramente, esta decisión judicial beneficia solamente a sectores de remuneraciones elevadas y que -por ello-superan los tres salarios promedio de su convenio colectivo, importe que era suficientemente significativo desde la perspectiva del trabajo amparado por convenios colectivos».
Dice que, en sentido inverso, perjudicará «seriamente» a las empresas que «se encuentran además afectadas por la duplicación indemnizatoria vigente desde principios de 2002, alentando más litigiosidad». La conjunción de ambas circunstancias, agrega la UIA (la eliminación del tope y la duplicación indemnizatoria), «afectará particularmente a las pymes y sumará frustración a quienes creemos que la verdadera solución para la equidad social en la Argentina pasa por la creación de empleo genuino».
El comunicado concluye afirmando que «el único camino lógico posible será el de eliminar la duplicación indemnizatoria para los trabajadores jerárquicos excluidos del convenio colectivo y la instauración de un seguro de desempleo para evitar las distorsiones que, en virtud de dicha decisión judicial, se han de producir».
A esto se sumaron las críticas del abogado laboralista Daniel Funes de Rioja, así como también las del economista Roberto Cachanovsky.
En declaraciones radiales, Funes de Rioja aclaró que el tope «regía desde 1934, aunque acá dicen que estaba vigente desde la década menemista. Las cosas son como son. En aquel año, cuando se crea la indemnización por despido, ya había topes». «En algunos momentos muy particulares del país no los hubo, pero ahora, de la noche a la mañana, aparece una nueva Corte Suprema dando vuelta la jurisprudencia anterior», añadió.
Por ello, Funes de Rioja dijo que «cuando no hay continuidad, cuando no hay seguridad jurídica, todo es antiempleo».
En tanto, Roberto Cachanovsky enfatizó que la eliminación del tope «es lo más antiprogresista que hay, porque están destruyendo el ingreso, la dignidad y el futuro de la gente». «Los que están arriba del barco, es decir quienes tienen trabajo, zafan. Pero quienes no tienen trabajo, que se olviden de conseguirlo en esas condiciones», agregó.
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