Industriales brasileños ven señales de crecimiento
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De todos modos, la economista Messer advirtió que la FIESP aún es prudente en sus estimaciones sobre el empleo, y sigue manteniendo su meta de 6.000 puestos de trabajo creados hasta final de año.
"No sé decir si es un movimiento sustentable" de creación de empleos el que vive la industria paulista, agregó Messer, que precisó que "es difícil distinguir entre estacionalidad y tendencia en este momento".
Si el empleo crece tres meses seguidos puede indicar que la economía va a despegar, sostiene por su parte, Luiz Carlos Delben Leite, presidente de la asociación que nuclea a los fabricantes de maquinarias, la ABIMAQ.
Sin embargo, Delben Leite pidió al presidente Lula elegir mejor sus prioridades para fortalecer la recuperación del empleo.
"El año que viene, dijo el empresario, el gobierno va a gastar más de 50.000 millones de dólares en intereses de la deuda y 2.000 millones en inversiones. Si no invierte más no va a generar empleo".
Para Messer, es posible que parte de las contrataciones temporarias que explican el segundo mes consecutivo de aumento del nivel de empleo industrial paulista se efectivicen.
Hasta ahora, explicó, hubo una "feliz coincidencia" de factores como el desempeño de las exportaciones, ya que los sectores ligados al mercado externo impulsaron la mayor parte de las contrataciones.
La expectativa es que el aumento en la renta del trabajador impulse el consumo, lo que reforzaría los mayores pedidos hechos a la industria entre septiembre y octubre, que aceleraron la producción.
"La prueba de fuego será el comportamiento del comercio", explicó Messer. Por su parte, la mayoría de los economistas se mostró también prudente sobre la recuperación del ritmo económico.
"La recuperación del empleo es una señal muy importante, pero aún no se puede afirmar que la economía brasileña va a crecer en forma sustentada de aquí en adelante", dijo Fernando Montero, economista de la consultora Tendencias.
Sin embargo, el economista admitió que "es un dato que gana significado en el contexto actual", en el que Brasil vive un récord de 12,9 por ciento de desocupación y está saliendo de un período recesivo en el primer semestre del año.
Para Aloisio Campelo, economista de la Fundación Getulio Vargas, el aumento del empleo puede significar que el aumento de la productividad en las fábricas llegó a su límite.
"Cuando hay una ligera recuperación de la actividad, el empleo sube. Este dato invierte el ambiente negativo que había en la economía, pero no se puede hablar aún de crecimiento sustentado", dijo.
Edgard Pereira, del Instituto de Economía de la Universidad de Campinas,dice que "como la actividad industrial estaba en un nivel muy débil, y mejoró un poco, el empleo acompañó, pero eso está acompañado a la estacionalidad de final de año".
La mayoría de los economistas cree que para que el crecimiento de la economía sea sólido se necesitan más inversiones, y que el gobierno mantenga el ajuste fiscal para reducir la relación deuda/producto interno bruto (PIB) y un tipo de cambio favorable a las exportaciones.
"El gobierno necesita luchar por sus reformas estructurales, por un buen saldo para la balanza comercial y por la conquista de nuevos mercados", dijo Francisco Pessoa Faria, de LCA Consultores.




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