"Inflación y energía son dos problemas que habrá que solucionar"
-
Las mujeres gestionan el 20% de los campos en Argentina
-
Ahorrá cientos de dólares en el Mundial 2026: 5 atracciones de Miami que son 100% gratis
Rolf Acker
R.D.A.: Una de las condiciones es el crecimiento del mercado. Es un país con pocas plantas que produzcan a escala mundial,y por eso el mercado químicoargentino es pequeño y no tiene un gran volumen de exportaciones.
P.: ¿La Argentina es un buen lugar para desarrollar nuevos productos?
R.D.A.: Actualmente no desarrollamos ningún producto nuevo allí; tiene grandes condiciones, pero -de nuevo-el tamaño del mercado es demasiado chico.
P.: ¿Planean inversiones en la Argentina para 2008?
R.D.A.: Invertiremos 200 millones de euros de 2007 a 2011, para mejorar las plantas y la infraestructura tecnológica de toda la región, incluyendo la Argentina.
P.: ¿Cómo afecta la inflación a los negocios que la empresa tiene en la Argentina?
R.D.A.: Es un factor que nos preocupa mucho. La inflación es un proceso sumamente difícil de combatir, sobre todo cuando persiste en el tiempo. Los costos de la compañía en la Argentina aumentaron por la inflación y esto obstaculiza el crecimiento.
P.: ¿Como afecta a la producción local la falta de energía?
R.D.A.: Es igual de preocupante. Deben hacerse más inversiones en centrales de energía. Los problemas energéticos también son un obstáculo para el crecimiento de la industria local.
P.: ¿Cuáles fueron las novedades más importantes de las que presentaron en la feria?
R.D.A.: Las relativas a la biotecnología industrial; es un área en la que invertimos 160 millones de euros entre 2006 y 2008. También la biotecnología vegetal, en la que invertimos en igual período 400 millones de euros. Esta última es muy importante para la Argentina, aunque recién comenzaremos a venderlas allí en un mediano plazo.
P.: Muchos de los productos que la compañía ofrece en nuestro país apunta al sector agrícola. ¿Las altas retenciones que impone el Estado afectan de alguna manera a la compañía?
R.D.A.: Sí, por supuesto, y en gran medida: condiciona la capacidad adquisitiva de los agricultores. Si estos impuestos no fueran tan elevados, la industria agrícola argentina estaría más desarrollada. En Alemania, Francia o los Estados Unidos el Estado le da subsidios al sector, y eso permite que adquieran las últimas innovaciones para mejorar la producción.
P.: ¿Qué expectativas tiene para la Argentina?
R.D.A.: Se recuperó muy bien de su crisis financiera de 2001-2002. Esperamos para este año un mayor desarrollo y crecimiento del mercado. Sólo si logra combatir la inflación y soluciona los problemas energéticos tendrá buen futuro y ampliará las dimensiones del mercado. Pero desgraciadamente se trata de problemáticas que requieren tiempo para solucionarse.
P.: ¿Cuáles son las diferencias en la industria química entre los países como la Argentina y las economías más desarrolladas como la de los Estados Unidos?
R.D.A: Tienen necesidades diferentes. En América del Sur la industria de la construcción registró un gran crecimiento, mientras que en las grandes potencias como los Estados Unidos este mercado cayó notablemente. En consecuencia, para los países sudamericanos la industria química está orientada a materiales para la edificación.



