Inflación oficial hoy: junio seguiría debajo del 2% (preocupa el segundo semestre)

Economía

Analistas advierten que las suba de precios sigue contenida por los efectos de la cuarentena y el congelamiento de tarifas. La evolución del dólar será clave para el futuro.

El INDEC dará a conocer hoy el dato de inflación de junio que, según remarcaron distintas consultoras privadas, volvería a ubicarse por debajo del 2%. Analistas coincidieron en que la suba de precios se mantuvo contenida durante el mes pasado, en parte por los efectos de la cuarentena en el consumo, pero también a raíz del congelamiento de tarifas y en los precios de muchos productos esenciales. De todas formas, se estima que el IPC presentará un leve incremento con respecto al 1,5% observado tanto en abril como en mayo.

Dentro de las mediciones privadas, el espectro de inflación para el sexto mes del año se ubica entre el 1,2% y el 2%. La cifra más baja corresponde al Instituto de Trabajo y Economía (ITE) de la Fundación Germán Abdala, mientras que la más alta es el promedio que publicó el Banco Central en su Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM). Entre esos extremos, se ubican las proyecciones de Orlando Ferreres (1,6%), Ecolatina y Analytica (1,7%), Eco Go (1,8%), Econviews (1,9%) y finalmente ACM, que proyecta una suba de entre el 1,7% y el 2%. Es decir, que el Índice de Precios al Consumidor acumuló una suba del orden del 13% durante el primer semestre del año.

“Creemos que en junio se va a mantener la tendencia bajista, justificada por el congelamiento de servicios regulados, que tiene que ver la incidencia del Estado en la fijación de precios y tarifas. Puede haber un incipiente aumento de costos, que justifica cierta movilidad en los precios que tienen incidencia en el dólar, que se movió un poquito más en junio. Y algunos rubros que se desataron, que volvieron a comercializar en junio, como electrónicos o tiendas de ropa. Esos son los ítems que uno tendería a pensar que van a aumentar”, analizó ante Ámbito el economista Sergio Chouza, quien aclaró: “Para los rubros que más inciden en el pulso del bolsillo minorista, como alimentos y bebidas, salud y comunicaciones, habrá números de aumentos muy bajos. Con lo cual, parece que se confirma esa tendencia de desaceleración”.

Por su parte, Sebastián Einstoss, de la consultora Eco Go, remarcó que “la dinámica inflacionaria se mantiene contenida debido a cuatro principales razones”. Y enumeró: “Precios máximos para productos esenciales, tarifas congeladas hasta fin de año y precios que ‘no están’ porque ciertos sectores continúan sin estar operativos (estos factores determinan que aproximadamente sólo el 40% del índice está ‘libre’). Además, se dio un incremento en la demanda de pesos (junto con una caída en la velocidad de circulación), que absorben parte de las inyecciones de liquidez. Y la presión salarial está contenida a priori (los sindicatos se enfocan en mantener los puestos de trabajo incluso aceptando reducciones salariales) por lo que aún no hay presiones sobre los costos salariales”.

La consultora Ecolatina destacó en su informe al respecto que el rubro “Alimentos y bebidas” presentó una suba del 0,9% en junio, lo que representa el incremento más bajo para su índice desde septiembre de 2015. En tanto, desde Orlando Ferreres sostuvieron que, en cuanto a los principales rubros, “Indumentaria exhibió una suba de 6,5% mensual, al tiempo que Equipamiento y funcionamiento del hogar lo hizo en 5,2%”. También destacó el escaso incremento en el rubro alimentos.

Lo que viene

Para los analistas, la desaceleración en la suba de precios de los últimos meses se trata de una “inflación contenida”, que tendería a incrementarse hacia fin de año. “La dinámica poscuarentena dependerá de las fricciones que generen los puntos que hoy están contenidos: no se pueden establecer precios máximos por siempre (de hecho para este mes ya autorizaron algunas subas). Con la ‘normalización’ del empleo, las definiciones de paritarias van a volver. Y la mayor demanda de pesos probablemente no sea sostenible en estos niveles sin un acuerdo de deuda de por medio y un programa económico consistente”, aseguró Einstoss, quien remarcó que desde Eco Go se estima una inflación del 42,6% para el año.

“Pese a la desaceleración de estos meses, se mantiene el desafío para la segunda mitad del año, cuando se comiencen a liberar más las fuerzas productivas y haya que buscar mecanismos múltiples para seguir conteniendo los precios”, agregó Chouza. Coincidieron desde la consultora ACM, que remarcaron a este diario: “Es muy probable que la inflación se acelere a medida que se levanten las restricciones. Suponemos una inflación cercana al 40% para todo 2020”.

Finalmente, desde Ecolatina sostuvieron en su informe: “Con tarifas congeladas en lo que queda del año y paritarias que no se reanudarán en el corto plazo, el principal driver que explicará la dinámica inflacionaria en el segundo semestre será el tipo de cambio. Por un lado, la dinámica de la cotización oficial dependerá de en qué cuantía ayuden las nuevas restricciones cambiarias para evitar una depreciación del Peso en el corto plazo. De todas formas, las nuevas restricciones podrían tener un impacto inflacionario, en la medida en que las cotizaciones paralelas se tornen más relevantes para tomar decisiones de precios. Por su parte, la dilatación de la renegociación de la deuda podría traer presiones adicionales, por medio de un incremento de la brecha cambiaria que acelere las expectativas de devaluación”. En ese contexto, desde la consultora prevén una inflación entre el 40% y el 45% para este año.

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