23 de marzo 2004 - 00:00

Iniciaron estudios para pagar default

El equipo económico comenzó ayer a definir la propuesta final que presentará a los acreedores de la Argentina. Fue en un hotel céntrico -a último momento abandonaron la idea de hacerlo en una estancia bonaerense-, donde Guillermo Nielsen y su equipo se encerraron con el sindicato de 6 bancos -tres nacionales y tres extranjeros- que organizará la salida del default. Las reuniones, que continuarán hoy, fueron destinadas a fijar un cronograma para la renegociación y establecer cómo será la estructura de los nuevos títulos. Trascendió que la oferta final se conocerá entre fines de mayo y principios de junio. Ayer, el directorio del Fondo aprobó la segunda revisión de metas. Hubo votación unánime de los 24 directores que integran el cuerpo. Pero varios países le plantearon a Anne Krueger que en la próxima negociación se deberá exigir a la Nación un superávit de 4%. Y que la aceptación de la propuesta de reestructuración de deuda no podrá ser inferior a 75%, de lo contrario, el proceso no sirve. Ponen así un límite y apuran la negociación con acreedores que consideran todavía demorada. La funcionaria, en el comunicado del FMI, advirtió que no habrá más respaldo a la Argentina si no se mejora la oferta a bonistas. Estas exigencias deberán cumplirse antes de setiembre, cuando se fijen nuevas metas para los próximos dos años.

El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, y el sindicato de bancos.
El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, y el sindicato de bancos.
Aunque habían previsto que sería en la provincia de Buenos Aires, el «retiro espiritual» del equipo económico con el sindicato de bancos que reestructurará la deuda finalmente arrancó en pleno microcentro porteño. Fue al trascender el evento -este diario lo anticipó ayer- y el Hotel Intercontinental fue el lugar elegido para empezar a esbozar los pasos que se darán en el camino de la reestructuración.

Las distintas reuniones se sucedieron desde las 10 horas y participaron unos 40 financistas. Seis miembros por cada uno de los bancos de inversión que asesorará en la deuda que debatieron con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, su número dos, Sebastián Palla y Leonardo Madcur. Este último abandonó al mediodía el búnker para participar del almuerzo del ministro de Economía, Roberto Lavagna, con representantes de bancos y compañías de seguros estadounidenses en la embajada estadounidense.

Las reuniones continuarán hoy y también habría contactos mañana. La idea es que esté todo listo para las primeras reuniones con acreedores, que se desarrollarán el jueves 25.
Para estos primeros encuentros fueron convocados dos grupos que representan a bonistas locales: la Asociación de Ahorristas de la República Argentina (AARA) y la Asociación de Ahorristas Damnificados por la Pesificación y el Default (ADAPD). También habrá negociaciones de manera inminente con la Unión de AFJP para discutir qué harán los inversores institucionales argentinos en el proceso de reestructuración.

• Seleccionados

Los bancos que fueron designados para el sindicato internacional son el UBS Warburg, Merrill Lynch y Barclays. Para el tramo local figuran Nación, Francés y Galicia. Los ejecutivos de estas entidades se sorprendieron al enterarse ayer por la tarde que un grupo de diputados (encabezados por Mario Cafiero y con el respaldo de varios legisladores del ARI) solicitarán la nulidad del decreto del gobierno que designó a las entidades, publicado la semana pasada en el Boletín Oficial. Fundamentalmente, los legisladores le apuntan a Merrill Lynch, la entidad que había sido dejada afuera en el proceso de licitación inicial pero que finalmente terminó participando del grupo organizador.

Uno de los objetivos centrales en el encuentro de ayer pasó por establecer un cronograma respecto de cómo se avanzará con la renegociación, el que deberá explicitarse a fin de este mes. En principio, la intención que maneja el gobierno argentino es que la propuesta quede lista para fin de abril. Luego habría unos tres meses en el cual los inversores deberán definir si aceptan o no la oferta, mientras se avanza con el proceso de inscripción de los nuevos bonos en el mercado internacional.

• Compromiso

Una vez transcurrido este proceso, en agosto quedaría terminado el proceso de renegociación, según lo comprometido por el equipo económico en la última revisión de metas acordada con el Fondo.

Por supuesto, un tema central discutido es cómo se abordarán las reuniones con los distintos grupos de acreedores y la necesidad de unificar discursos en los distintos encuentros que se efectúen. La reunión clave ocurrirá recién después de Semana Santa, cuando lleguen a Buenos Aires los principales representantes del Comité Global de acreedores, encabezados por el italiano Nicola Stock y el estadounidense Hans Humes.

Además,
también se avanzará con la estructura definitiva de los bonos. En particular, se avanzará con el mecanismo del cupón atado al crecimiento que tendrán los Discount Bonds (Bonos de Descuento), que tendrán una quita sustancial de capital.

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