Cobre: con retenciones "progresivas", buscan seducir inversiones por u$s13.000 millones

Economía

El Gobierno, ante la expectativa de que se activen cuatro iniciativas para minería de cobre. Proyectan exportaciones por u$s10.000 millones para el final de la década.

El Gobierno modificó las retenciones para la minería, en un nuevo guiño hacia sectores con potencial para generar dólares. Con el nuevo esquema de derechos de exportación “móviles”, el Ministerio de Economía tiene la expectativa de que se activen cuatro proyectos para minería de cobre, que involucrarían inversiones por más de u$s13.000 millones. A nivel tributario, podría implicar que se dupliquen los ingresos por retenciones, en un mercado que proyecta exportaciones por u$s10.000 millones para el final de la década.

Actualmente, en el país no hay ningún proyecto de cobre, luego de que en 2018 cerrara Bajo de la Alumbrera, en Catamarca. El primero que volverán a poner un pie en este mercado es la canadiense Lundin Mining, con el megaproyecto Josemaría en San Juan, que comenzará a construirse en septiembre, con una inversión de u$s4100 millones. Es el más avanzado debido a que es el único que ya cuenta con la evaluación de impacto ambiental, y ya se encuentra en condiciones de pedir estabilidad fiscal en AFIP por 30 años, según establece la ley.

Con los cambios en las exportaciones, ahora habrá dos regímenes distintos para el cobre: derechos de exportación fijos en 4,5%, como ya existían, o retenciones móviles, que varíen entre 0 y 8%, de acuerdo con la cotización internacional. Pero, además, el Gobierno espera para el corto plazo que avancen otros tres proyectos: Mara, de Yamana Gold y Glencore, en Catamarca; Taca Taca, de First Quantum Minerals, en Salta; y, Los Azules, de McEwen Mining, en San Juan. La suma de estos proyectos (incluido Josemaría) implicarán inversiones por u$s13.065 millones, según un trabajo de la Secretaría de Minería.

De momento, solo salió a expresarse públicamente la Cámara de Empresarios Mineros (CAEM), asegurando que “es necesario que los derechos de exportación sean eliminados como herramienta tributaria”, debido a que “la presión tributaria en Argentina es sensiblemente mayor a la de los países competidores”. Sin embargo, agregaron que la creación del régimen optativo para el cobre “debe ser analizada por cada proyecto minero”. Más allá del rechazo público, al nuevo esquema se llegó con diálogo entre el Ministerio de Economía y la cámara empresaria.

En esos encuentros, se observaba que el gran beneficio pasa por las proyecciones contables de las empresas. Actualmente, el precio del cobre está muy elevado, luego de subir en 2020 y 2021, cuando alcanzó un máximo histórico. Pero, para los proyectos de inversión, se utilizan los valores promedio de los últimos 20 años. Con esos valores, más bajos que los actuales, a las empresas les quedaría la retención en 0%. Con los precios actuales, la retención móvil les quedaría en 4,6%, similar al 4,5% del esquema actual. Por eso el análisis del retorno de la inversión, con valores promedio históricos y alícuota 0%, el beneficio es mayor.

Sin embargo, la alícuota llegaría al 8% en caso de que continúen en alza los precios internacionales. Pero la lectura del equipo económico es que, si el valor del cobre crece por encima de los valores que tiene hoy, ya es “híper rentable”. Por lo que la preocupación de las empresas no es si el commodity va al alza, sino a la baja, y en esos casos, la retención queda eliminada. “También Argentina se beneficia con precios internacionales récord, porque la retención pasa del 4,5% actual a 8%, es decir que se duplicaría la recaudación”, explicó una fuente oficial.

Según un documento oficial, en base al Banco Mundial, la cotización del cobre va a disminuir en el corto plazo, por lo que el escenario actual sería de “overshooting de precios”, para retomar una tendencia al alza a partir del 2025, y posicionarse en torno a los u$s 8000 por tonelada para el 2035, superior al promedio de los últimos años, y con “vaivenes moderados”.

En el Gobierno consideran que el nuevo esquema busca fomentar un sector con fuerte potencial, como el del cobre, mineral importante para la transición energética. De hecho, empresarios, gobernadores y funcionarios que se encuentran en Toronto, Canadá, en el foro minero más importante del mundo, están “sorprendidos” del interés global por invertir en minería, en un contexto donde observan de manera negativa la situación política de Chile y Perú.

Por estos motivos es que también se definió que el nuevo esquema sea “optativo”. En el Ministerio de Economía saben que modificar impuestos en un sector con inversiones a largo plazo “no es un tema menor”, mucho menos en cobre, que requiere inversiones muy fuertes, muy por encima de lo que demanda el litio, por ejemplo. “No queríamos que se lea como algo negativo, así que cada empresa elige, pero en general a la industria le gusta, Perú, Chile y Bolivia también tienen impuestos progresivos”, explicó una fuente oficial.

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