7 de enero 2003 - 00:00

Jano miraba a lados opuestos

Jano miraba a lados opuestos
Por un lado, tenemos a los inversores que, apostando a una gradual recuperación de la economía, una mejora en las ganancias de las empresas, a la propia suba del mercado accionario o a cualquier otra cosa como puede ser el paquete de estímulo que anunciara en horas el presidente Bush, impulsaron lo suficiente los precios de las acciones como para que el Dow terminara el día con una suba de 1,97% en 8.771,46 puntos, y que el NASDAQ subiera 2,47%. Por el otro, están los que siguen viendo un escenario internacional complicado, en el que cualquier desvío de fondos, ya sea para la guerra contra Irak o para impulsar el apetito de los inversores, sea a la compra de acciones o de otros bienes, sólo puede terminar debilitando más al país. Estos son los que ayer impulsaron el costo del dinero a través de la venta de bonos del Tesoro (la tasa a 10 años subió a 4,066%) y los que llevaron a que la de ayer fuera la octava rueda de las últimas nueve en las que el dólar retrocedió ante las principales monedas. Si bien pueden parecer visiones opuestas, no son más que las dos caras de la misma moneda, que por mas rápido que se gire, nunca podrán mirar al mismo tiempo un solo escenario. Mientras algunos hablaron de una jornada en la que se vivió un optimismo febril o cosas parecidas, lo cierto es que el interés de los inversores no fue demasiado relevante al operarse 1.400 millones de acciones en el mercado tradicional y 1.560 en el electrónico. Si bien los u$s 600 mil millones del nuevo "plan para los trabajadores" son equivalentes al PBI de México o de España, con la suba de ayer, el mercado creó "en papel" casi un tercio del total de ese paquete de estímulo.

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