El impacto que tendrá en las jubilaciones futuras la decisión del gobierno de aplicar una quita de 75% a los títulos en default será significativo. Las AFJP manejan casi 44.000 millones de pesos de los cuales 66% está invertido en títulos de la deuda argentina. El monto de la pérdida en los haberes futuros varía según la cantidad de años aportados, y lo próximo a jubilarse que se esté. El porcentaje máximo, en el peor de los casos, sería de 15%. Ayer siguieron los enfrentamientos de las AFJP con el gobierno. Dado que las administradoras poseían inversiones en los denominados préstamos garantizados -el respaldo era la recaudación del impuesto al cheque-amenazan con embargar los fondos que recibe el Tesoro por ese tributo. También ayer siguieron sumándose críticas al plan de Roberto Lavagna por el default. La prensa internacional se sumó a la ola de rechazos, y bancos japoneses se resisten a sumarse a la negociación.
Cuando los actuales aportantes al sistema de AFJP se jubilen, los haberes que reciban serán hasta 15% menor a lo que les correspondería recibir si el gobierno no hubiera declarado el default de su deuda y propuesto una quita de 75% como lo hizo.
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El grado de impacto del default y la quita anunciada sobre las jubilaciones futuras varían según la cantidad de años que se lleva aportando al sistema privado. Se podría hacer una cuenta simple para intentar cuantificar la magnitud de ese impacto. Suponiendo que los 9.333.786 afiliados al sistema previsional privado estuvieran depositando sus fondos allí desde que éste se inició (1994) y que llevaran así 9 años de aportes a ese esquema, y suponiendo además que quienes se jubilen tendrían en promedio 35 años de aportes, entonces los fondos afectados son aquellos que se depositaron durante esos 9 años, es decir, los correspondientes a 25,7% del tiempo total que se habrá aportado durante la vida. Sobre los aportes realizados en esos 9 años se aplicará la quita. No sobre lo que se aportó antes al sistema de reparto ni tampoco sobre lo que se aporte en adelante.
Las AFJP manejan actualmente $ 43.928 millones. De esos fondos, que comenzaron a acumularse desde 1994, 66,35% está colocado en bonos del Estado que hoy se encuentran en cesación de pagos (en realidad, hay que excluir los que maneja la AFJP Nación, que aceptó el préstamo garantizado y fueron convertidos a $ 1,4 más CER). Es decir, el dinero de los afiliados que está invertido en bonos en default asciende a $ 29.146 millones, que en realidad en dólares son u$s 14.500 millones ya que el monto está expresado en moneda pesificada. Para mantener el valor nominal de esos títulos, y dado que se invierte a largo plazo, las AFJP seguramente optarán -siempre que lleguen a un acuerdo-por aceptar un título a 30 años, que es el bono Par anunciado el lunes. Pero igualmente, a valores presentes o actuales, 66,35% del dinero que manejan las AFJP deberá soportar una pérdida o (quita en el valor presente) de 75%. Por eso, como la quita de 75% es sobre 66,35% de su portafolio de inversiones, es que da una pérdida algo menor, aunque igualmente alta, cercana a 50%.
•Afectados
Sin embargo, las jubilaciones que el afiliado hizo antes de la creación del sistema privado no están afectadas ya que esa porción quedó en el Estado y sobre ese monto es el gobierno quien responderá cuando el afiliado se jubile. Tampoco los fondos futuros.
Así, los años que quedarán afectados son nueve. Suponiendo un promedio de 35 años de aportes (antes del '94 algunos al sistema estatal) los años afectados son el equivalente a 25,7% del total de años activos. Sobre el haber mensual correspondiente a esos años se sentirá la quita. Suponiendo que durante todos sus años de trabajador activo el afiliado aporta lo mismo, la pérdida al final de su vida activa será, en promedio, de 13% de sus fondos totales. Ahora, si el afiliado sólo aportara 30 años, la pérdida será mayor, ya que esos 9 años equivaldrían a 30% del período total aportado y entonces la pérdida en ese caso llega a 15%.
•Diferentes casos
Por eso es que al estimar las pérdidas nos encontramos con diferentes casos. El peor lo deberán sufrir quienes más cercanos estén a la edad jubilatoria, que notarán una reducción mayor de la valuación de los fondos aportados en esos 9 años. Porque si el Estado les otorga a las AFJP un bono Par a 30 años que respeta íntegramente el capital y devengaría una tasa no mayor a 2% anual en dólares, el problema es que ese título llevará largos años en cobrarse (seguramente el jubilado no vivirá para ver el rescate total del título) y el valor de mercado al que cotizará será mucho menor al nominal. Eso haría reducir notablemente los activos previsionales correspondientes a los 9 años de ese afiliado. Desde diversas AFJP estimaban, por ejemplo, haciendo un análisis sobre ese bono, que cuando se jubilen los aportantes que hoy tienen 50 años, cobrarán 40% menos de lo que les corresponde por sus activos acumulados en un promedio de 9 años en la AFJP. Los menos perjudicados serán los que ingresaron recientemente al sistema y tardarán más de 30 años en jubilarse, es decir, después de que venzan los nuevos bonos Par. Si los bonos se pagan puntualmente, se jubilarán con 100% de lo que les corresponde, aunque igualmente habrán perdido la posibilidad de obtener un rendimiento mayor.
Según explicó Leopoldo Van Cauwlaert, gerente general de Nación AFJP, los afiliados que están en la AFJP de esa entidad, que aceptó el préstamo garantizado, no sufrirán quita, con lo cual el valor presente de los flujos futuros que manejan es superior al del resto de las AFJP.
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