10 de octubre 2003 - 00:00

Justiciero por la radio

(El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, impartió justicia ayer por una radio. Castigó a Gustavo Béliz por proferir frases rimbombantes que le hicieron recordar, dice, a la época que Béliz dice querer criticar, que es cuando eran ellos también funcionarios. Además, fustigó con ironía al ex jefe policial Roberto Giacomino que, dice, no defraudó al Presidente sino a la caja policial. Con Juan González Gaviola partió cargas; reconoció que su esposa cobraba con pasajes su asesoría en el PAMI pero no tenía ni sueldo, viáticos ni gastos de representación. Compensó tanta hiel con una defensa del candidato oficialista a la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni, cuya morosidad previsional justificó ante los sólidos argumentos de quien lo entrevistaba, el periodista Marcelo Zlotogwiazda. Veamos lo principal de ese diálogo.)

PERIODISTA: ¿Hubo narcodemocracia acá? Le preguntamos a Alberto Fernández, que no es Néstor Kirchner pero...

Alberto Fernández: No, no es lo mismo hablar conmigo que con Kirchner.

P.: Lo sé, lo sé, pero...

A.F.: No, no, no...

P.: Se dice que usted siempre expresa el pensamiento de Kirchner...

A.F.: No, no, les agradezco, no sé sin son elogios pero les agradezco si así lo fuera, pero no es lo mismo. ¿Cuál era la pregunta?

P.: ¿Hubo narcodemocracia? ¿Coincide con las declaraciones de Béliz?

A.F.: Eh, los '90 fueron años difíciles en materia de transparencia política, creo que Béliz ha sido poco original, lo sabemos todos los argentinos.

P.: Pero poner la palabra «narco» es fuerte...

A.F.: No, la verdad es que no quisiera opinar sobre este tema porque la verdad es que no sé en qué contexto lo dijo Béliz. Igual, me parece que las frases rimbombantes a veces sirven de poco, honestamente. Durante mucho tiempo, la Argentina tuvo funcionarios que dijeron frases rimbombantes y nosotros, en verdad, de lo que debemos ocuparnos es de hacer y de decir menos frases rimbombantes como en otros tiempos, y la verdad es que me parece que no tiene mucho sentido analizar frases rimbombantes que, además, suenan difíciles de entender. Entonces, lo mejor es seguir adelante, y que en todo caso el ministro Béliz lo explique él, que él lo ha dicho, por qué lo ha dicho.


P.:
Cuando Giacomino dijo por tele que al Presidente no lo defraudó, ¿qué pensó?

A.F.: Al Presidente no lo defraudó, al que aparentemente defraudó fue al erario, y al de la Policía aparentemente, y en verdad es por eso que fue cuestionado, no por haber defraudado al Presidente, sino por haber llevado adelante una licitación que terminó adjudicando por contratación directa.


P.:
Vamos al PAMI, ¿qué piensa de las denuncias que se le hacen a Juan González Gaviola?

A.F.: Estuve reunido con González Gaviola viendo que la inmensa mayoría de las imputaciones que se le hicieron son falsas.


P.:
¿Y cuántas son ciertas?

A.F.: Por ejemplo, es cierto que González Gaviola había nombrado a su mujer ad honorem.


P.:
¿Ad honorem o con viático de 6 mil pesos?

A.F.: Falso, absolutamente falso, lo que cobra es un pasaje de Mendoza a Buenos Aires.


P.:
¿Nada más, no hay dinero?

A.F.: No hay dinero.

P.:
¿Pero en otros casos sí el viático era de 6 mil pesos?

A.F.: No, viáticos no, de ningún modo. González Gaviola me anticipó que iba a iniciar acciones legales por lo que se había dicho en el programa, porque no eran ciertas las imputaciones.


P.:
Vamos a Zaffaroni, ¿qué piensa de que no pagaba los aportes jubilatorios?

A.F.: En realidad, Zaffaroni pagó sus aportes jubilatorios...


P.:
10 años tarde.

A.F.: Porque tuvo en debate un interés punitorio que la DGI...


P.:
No es así. 10 años tarde, cuando la DGI le informa, por el procedimiento de elección de juez de la Corte, que tenía una deuda, Zaffaroni dice: «Oh, voy a tener que ponerme al día», va a la AFIP a pagar. La AFIP le dice: «Señor contribuyente, usted tiene que pagar 20 mil que debe de capital más 45 mil de intereses punitorios». 10 años después, Zaffaroni paga los 20 mil y discute la legalidad de los 45 mil...

A.F.: Pero usted me está contando, mi estimado Marcelo, el final de la película. La película cuenta que Zaffaroni intentó en el medio pagar y pagar de este modo, y nunca la AFIP le aceptó pagos parciales, eso fue lo que pasó, porque la AFIP no acepta pagos parciales. Entonces, la única solución que le queda es la consignación judicial, que fue lo que finalmente hace, reclamar judicialmente que los intereses punitorios no se los apliquen. Que son intereses punitorios, que no se los apliquen, que es un interés punitorio que no solamente ha estado cuestionado por Zaffaroni sino por muchas otras jurisdicciones, hay provincias que tienen juicios..
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