17 de mayo 2004 - 00:00

Kirchner define ya oferta a acreedores

Roberto Lavagna le presentará a Néstor Kirchner esta semana -sería el jueves- la oferta para efectuarles a acreedores. Con los bancos, el equipo económico trabajó en alternativas para mejorar lo anunciado en Dubai, sin romper con los dichos del Presidente en cuanto a 75% de quita de valor nominal. Tal como anticipó este diario, está descartado cualquier tipo de pago en efectivo para premiar a los bonistas que acepten la propuesta. Por eso sólo se trabaja en mejorar la tasa de interés a pagar en los próximos años y acortar el plazo (Lavagna ya había estimado como máximo 42 años). Lo lamentable es que el contexto internacional sigue jugando en contra, y de hecho, cuanto más se demore el proceso, más tasa habrá que ofrecer. Esto, si en realidad es que se quiere llegar a un acuerdo con acreedores y no estar eternamente en default, algo que sólo países como Corea del Norte han optado como estrategia.

Guillermo Nielsen
Guillermo Nielsen
El Ministerio de Economía, junto con los bancos que lo asesoran, terminará esta semana de definir la propuesta a acreedores, que será inmediatamente presentada a Néstor Kirchner. Hay optimismo en el equipo económico: «Si no se la modifica, la aceptación de la oferta por parte de los bonistas, puede llegar a ser mayor de 65% del total», aseveró un estrecho colaborador de Roberto Lavagna. Al mismo tiempo, son conscientes del rechazo -que ya anticipara Ambito Financiero- a cualquier pago en efectivo como premio para los bonistas que acepten la propuesta argentina.

Los ejecutivos de UBS, Merrill Lynch y Barclays tendrán definidas las características de los nuevos títulos a entregar probablemente el jueves en reemplazo de los que hoy están en default. Estos son los elementos en juego y, fundamentalmente, los hechos por venir en lo que respecta a la renegociación de la deuda:

Está descartado -a pesar de que siguen surgiendo versiones en contrario- la posibilidad cierta de ese pago parcial en efectivo. Y que se produzca antes del filtro de Kirchner, pues desde la misma Secretaría de Finanzas (a cargo de Guillermo Nielsen) se ocupan de alejar toda posibilidad de que se utilicen las reservas del Banco Central -donde hay más de u$s 16.100 millones hoy- para endulzar la oferta y lograr mayor adhesión.

• La única manera de mejorar «Dubai» (tal como se conocen a los lineamientos ya anunciados por la Argentina con la quita de 75% de valor nominal) es acortar el plazo de los nuevos bonos y subir los cupones de interés, puntos en lo que se está trabajando. De allí que la estimación inicial de un bono de hasta 42 años sería acortada, al tiempo que con la inclusión de la mejora por crecimiento del PBI, podría aliviar «Dubai».

En junio sólo se anunciará la capacidad de pago que tiene el gobierno pero no la característica de los bonos. Por razones estrictamente legales, el gobierno argentino no puede dar a conocer detalles antes de tener la oferta aprobada por la SEC (Securities and Exchange Commission) y otros entes reguladores. Es por ello que el anuncio «oral» que prometió efectuar Nielsen en junio sólo contendrá las proyecciones de crecimiento de la Argentina para los próximos años, el superávit primario estimado, los vencimientos de deuda que hoy se están afrontando (BODEN y otros), el crecimiento estimado de la economía y las proyecciones de tipo de cambio, entre otras variables.

• Contrariamente a lo supuesto el «18 K», el informe que debe realizarse ante la SEC con detalles de la situación del país y de la oferta a acreedores puede estar aprobado a los 30 días de haberse presentado. Algo que aseguraron los propios abogados del gobierno y los bancos a Roberto Lavagna.

• Quienes sí estarán al tanto de los detalle de la propuesta a anunciar serán el FMI y el Tesoro norteamericano. Aunque recién en junio, cuando llegue al país la misión técnica del organismo internacional, de la que el propio gobierno pidió que postergue su arribo a Buenos Aires, para no poner presión. Por lo tanto, al momento de decidir la aprobación de las metas del acuerdo, el FMI evaluará (con la propuesta en mano) si el país está negociando de «buena fe» o no, como lo requieren sus estatutos internos.

• Roberto Lavagna está particularmente interesado en avanzar con la propuesta. Lleva dos años de gestión en Economía y por lo tanto aún está el default sin resolver. De allí su apuro en concretar la oferta y evitar al mismo tiempo que su fracaso, lo arrastre también a él.

Un factor que está jugando en contra del gobierno es la situación de las tasas de interés en el exterior. Normalmente se descuentan a una tasa (generalmente la del BODEN que mide el riesgo de la Argentina de la deuda en cumplimiento) los pagos futuros que se harán a acreedores, y de allí surge el valor presente de esos pagos y, por ende, la quita que se está haciendo de la deuda. Pero esa tasa pasó de 10% a 15% anual, es decir que con la misma propuesta de Dubai, la quita total a bonistas es hoy mayor, pues pasó de 92% a casi 95%. Una consecuencia directa (que podría haberse evitado) por demorar el proceso de renegociación de la deuda.

Dejá tu comentario

Te puede interesar