Para Roberto Lavagna, los acreedores no deberían esforzarse en presentar demandas para recuperar su dinero porque será inútil. «La deuda no se cobra haciendo juicios; esto se cobra haciendo una reestructuración razonable que combine la posibilidad de crecimiento del país con la capacidad de pago», dijo ayer el titular del Palacio de Hacienda.
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En declaraciones a radio «Rivadavia» ayer, agregó que «si la Argentina no crece, no hay capacidad de pago y éste es el dato importante que hay que decirles y que no se les dijo del '95 en adelante. Como no se les dijo, seguimos hundiéndonos en permanentes blindajes, megacanjes, todos ellos con un enorme costo».
La reacción de Lavagna -inadecuada para con quienes están ejerciendo un derecho natural como es reclamar el pago a 16 meses de la cesación de pagos- es consecuencia de la decisión del juez Thomas Griesa de un tribunal del distrito sur del estado de Nueva York que falló el lunes a favor de tenedores de deuda argentina obligando al gobierno a cancelar 8 millones de dólares. Griesa tiene otros ocho casos similares pendientes.
En julio de 2002, una corte de Roma dispuso un embargo de activos del Estado argentino por unos 2,5 millones de dólares para cancelar bonos de deuda impagos, pero la medida también fue apelada por el gobierno argentino. • Refinanciación
A esto se suma una demanda de EM Limited por u$s 700 millones. El ministro señaló que «ya está en curso» el proceso de refinanciación de esos bonos, pero subrayó que las negociaciones serán «largas y complejas» porque involucran «a acreedores muy distintos, desde fondos de pensión hasta individuos». «Los acreedores saben muy bien que, más allá de que ejerzan su derecho legal, es muy difícil cobrar por la vía judicial», apuntó. Hasta el momento, lo único que hizo el gobierno fue designar al banco Lazard Frères como asesor de la deuda. Este polémico nombramiento realizado por Lavagna ocurre con una entidad que no tiene presencia alguna en América latina y que en los últimos días estuvo solicitando a los propios funcionarios del Palacio de Hacienda una lista de inversores para contactar. El desconocimiento sobre el tema de esta entidad sería tal que no estaba al tanto de las condiciones de emisión de cada papel en default. Por honorarios, cobra casi u$s 200.000 por mes.
«Hay una parte de la deuda, 52 por ciento de la deuda argentina, que está totalmente al día, se pagan intereses y demás. Y es el 48% restante la que tiene que ser reestructurado», explicó Lavagna ayer. Olvida que es por el festival de BODEN lanzado por el gobierno de Duhalde lo que obligará al próximo presidente a pagar sólo en 2005 casi u$s 2.000 millones por amortizaciones de ese título.
En el exterior se destaca que la Argentina necesitará mejorar su desempeño fiscal para poder cancelar deuda en 2004 y alcanzar niveles de superávit primario del orden de 4 por ciento del PBI desde 2,5% previsto para 2003.
Con relación a la designación del nuevo delegado interino en el FMI, Lavagna señaló ayer que «en el Fondo han nombrado una persona y nosotros los hemos alentado a que así lo hicieran, que en lugar de ser del staff en general, es miembro del equipo del Fondo que conoce en detalle la situación argentina porque es el que ha estado viniendo en los últimos 5 meses como jefe de la misión».
• Reclasificación
Por último, destacó que «los planes sociales son absolutamente imprescindibles, sin la menor duda mientras se va regenerando el empleo genuino y en lo que se refiere a la administración hay sectores donde sobra gente y hay sectores donde falta». Agregó que «hay que hacer un proceso de ajuste, de reclasificación del personal y seguramente poner más gente en las áreas sociales. En el nivel de educación, de salud, en atención a la tercera edad, en escuelas infantiles, es decir, hay todo un proceso de reclasificación de personal que nos debe conducir a un uso más eficiente del personal que hoy existe».
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