A pocas horas de finalizadas las elecciones, los economistas locales volvieron a abrir el debate para evaluar qué le espera al gobierno hasta fin de año y cuáles son las posibilidades reales de cumplir con el déficit cero.
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La cita fue en la Universidad Torcuato Di Tella, que reunió a prestigiosos académicos como Guillermo Calvo (economista jefe del BID), Daniel Artana (economista jefe de FIEL), Pablo Guidotti (ex secretario de Hacienda) y al consultor Miguel Angel Broda.
El mensaje más duro lo dio Miguel Angel Broda al advertir que «la Argentina enfrenta una restricción de financiamiento que la pone al mismo nivel que la crisis de la deuda en los '80". El economista aseguró que en las condiciones actuales hay dos caminos: o se reestructura la deuda voluntariamente o se la reestructura compulsivamente. Broda explicó que faltan 1.900 millones de dólares para cumplir con el déficit cero comprometido ante el FMI para este año y aclaró que para poder cubrir ese bache hay que reestructurar la deuda con tenedores locales. Mientras tanto se cubriría con una merma en 1.200 millones de dólares de los envíos a provincias el no pago del medio aguinaldo y otros 600 millones de dólares de libramientos.
Sin embargo, en un escenario hipotético donde el gobierno reestructura entre u$s 13.000 y u$s 15.000 millones, el economista advirtió que alcanzaría para darle algo más de tiempo al país, pero de sólo 90 días.
Confianza
Una dosis de optimismo fue puesta por Daniel Artana, que presentó un cuadro elaborado por la consultora Goldman Sachs para destacar que, en términos comparativos, los indicadores fiscales de la Argentina no son tan malos. «Si no hubiera un problema de confianza, la Argentina no estaría tan mal», dijo Artana.
El economista de FIEL destacó que si bien la desaceleración de la economía mundial va a reducir las oportunidades de exportaciones, en el corto plazo van a sufrir más los países con altos desequilibrios externos, los que dependan del turismo internacional, y aquellos más virtuosos que exportan un porcentaje alto de su PBI, que no es el caso de la Argentina.
Después de sintetizar los principales problemas de corto y mediano plazo que enfrenta el país, Artana dejó sus recomendaciones al gobierno para que demuestre que se va a cumplir con el déficit cero y advirtiendo que «de esta crisis no se sale con medidas populistas». En este sentido señaló que hoy ya no es suficiente con el déficit cero, sino que hay que alcanzar el superávit fiscal y éste debe llegar a 4 puntos del PBI. a,
Una advertencia similar realizó Guillermo Calvo, tras señalar que si bien los resultados de los comicios podrían provocar una «actitud populista» entre los dirigentes políticos, el gobierno argentino «no se está comprando el populismo, porque si no, no veríamos este nivel de voto bronca». Calvo explicó que el populismo se ha expandido en toda América latina y la «Argentina no es la excepción». En este sentido explicó que los discursos sobre no pagar la deuda que hoy se escuchan en toda la región se debe a la importante caída en los flujos de inversiones hacia economías emergentes que buscan ahora compensarse de alguna manera.
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