Madrid - Todos los expertos coinciden: la ETA está preparando otra fábrica de explosivos en Francia. Según explicaron fuentes de la lucha antiterrorista, la dirección etarra quiere disponer a la mayor brevedad posible de una infraestructura estable que permita surtir de explosivos a sus comandos.
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Actualmente, la ETA aún cuenta con más de 1.000 kilos de la dinamita robada el pasado marzo en la localidad francesa de Grenoble. En aquella ocasión, los etarras, en una operación minuciosamente organizada, lograron apoderarse de 1.600 kilos de dinamita, 20.000 detonadores y más de 10 kilómetros de cordón detonante. Sin embargo, los especialistas en explosivos de las fuerzas de seguridad del Estado coinciden en que este material sustraído en Francia no es eterno. De hecho, según informaron varios expertos, en condiciones de conservación óptimas, la dinamita de uso industrial tiene una vida de algo más de un año.
Los terroristas, según todos los indicios, dividieron el explosivo robado en Grenoble en varias partidas, que han ido ocultando en diferentes escondites en el sur de Francia, cerca ya de la frontera española. Por experiencias anteriores, los técnicos en desactivación de explosivos sostienen que las condiciones en que la ETA guarda esta dinamita no son las más idóneas «ni de lejos». Por este motivo, entienden que la «vida» de este explosivo no llegará a los ocho meses. A partir de ese momento, la dinamita va perdiendo progresivamente su poder destructivo.
Plena producción
Además, las fuentes recuerdan que la dinamita robada por la ETA en el polvorín de Grenoble no era nueva. Tampoco llevaba mucho tiempo fabricada, pero, en cualquier caso, el reloj del envejecimiento del explosivo se puso en marcha antes de marzo. Por este motivo, según las citadas fuentes, todo apunta a que la ETA, para antes de marzo de 2002, tendrá «en plena producción» su nueva fábrica de explosivos. Los agentes creen que la organización terrorista está preparándola en algún caserío del sur de Francia.
Los agentes de la lucha antiterrorista entienden, también, que, con el paso de las semanas, la ETA utilizará mayores cantidades de dinamita en sus atentados. De hecho, recuerdan que cuando el explosivo robado en Grenoble en 1999, en plena tregua, comenzó a perder potencia, los terroristas utilizaron cantidades enormes en sus acciones.
Pero no preocupa únicamente la concreción de esta nueva fábrica de armas. Según los informes que maneja el Ministerio del Interior, existen indicios racionales de que durante los últimos meses la dirección de la banda ha renovado su armamento. De hecho, según estas fuentes, hay sospechas de que ha adquirido una gran cantidad de minas terrestres, sobre todo anticarro, en la ex Yugoslavia, aprovechando el mercado negro de armas que se ha generado en los Balcanes durante los últimos años.
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