La noticia no sorprendió a nadie como tampoco la reacción. A pesar de que los inversores esperaban que el INDEC anunciase una inflación para enero en torno a 1,2%, el organismo continuó con su política de divulgar el número que más le convenza al gobierno. Esta vez la suba de precios fue de 0,9%. Ante esta noticia, la reacción de los operadores fue de inercia: vender todos los bonos que ajustasen por CER.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El Discount, que estaba 0,55% abajo un minuto antes de que se divulgase la inflación, terminó cerrando con una baja de casi 3% en $ 119. Además, en la última hora el volumen negociado se disparó y quedaron varias operaciones sin procesar. Ahora, el principal papel del canje de la deuda está rindiendo 8,35% más CER. Imposible proyectar cuánto será su rendimiento anual ya que no existe analista que arriesgue un número para la inflación del año.
Para Alejandro Bianchi, de InvertirOnline, «todavía queda una esperanza: la negociación con el Club de París». El analista opina que este acuerdo tendrá que tener el aval del FMI y que este organismo no se lo otorgará al menos que se solucione el «tema INDEC». Bianchi cree que los títulos de largo plazo, que aún no mostraron una recuperación como los de la parte media de la curva, están ahora más dependientes de lo que suceda en los Estados Unidos con la tasa de interés.
Por las órdenes de compra del Banco Nación con fondos del Tesoro y en menor medida del Banco Central, el dólar se mantuvo en torno a $ 3,17 para la venta en el mercado mayorista. Según Fernando Izzo, de ABC Mercado de Cambios, «parecería ser que este nivel del dólar (a $ 3,18 para la venta en las casas de cambio) es el ideal en estos momentos, ya que no supera la barrera psicológica de $ 3,20 donde el público comienza a comprar». Sin embargo, en algunas casas de cambio alejadas del microcentro la moneda norteamericana ya se consigue por encima de $ 3,20 para la venta.