La industria manufacturera utilizó apenas el 53,6% de su capacidad instalada en enero. La cifra no solo fue menor a la del mismo mes de 2025, sino que representó el peor inicio de año para el sector desde la crisis de 2002.
La industria utilizó apenas el 53,6% de su capacidad instalada en enero, el peor inicio de año desde 2002
El dato retrocedió respecto del 55% de enero de 2025. La baja fue explicada fundamentalmente por las industrias metalmecánica, automotriz y textil.
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La industria automotriz explicó buena parte del menor uso de capacidad instalada.
Así lo reflejó el dato oficial que el INDEC dio a conocer este viernes. El informe mostró que la mayor parte del retroceso contra enero del año pasado (55%), fue explicada por la caída en la industria metalmecánica, desde el 38,1% hasta el 31,4%.
Según el organismo dirigido, tras la salida de Marco Lavagna, por Pedro Lines, esta merma sectorial estuvo relacionada "principalmente con los menores niveles de producción de maquinaria agropecuaria y de aparatos de uso doméstico (como heladeras o lavarropas)".
También resaltaron las bajas en la industria automotriz (desde el 34,8% al 24%) y en la textil (desde el 33,9% al 23,7%). Los tres casos mencionados están atravesados de manera directa por los efectos de la apertura comercial.
Los efectos de la apertura comercial sobre la industria manufacturera
Al respecto, un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia aclaró que "el aumento de la penetración importadora en cada sector no debe interpretarse linealmente como sustitución de producción local" en "sectores productores de bienes durables, bienes de capital y tecnología, donde la presencia de insumos y bienes finales importados es estructural y responde a la inserción del país en cadenas productivas internacionales".
En contraste, agregaron, "en sectores intensivos en trabajo y orientados al mercado interno (como Productos textiles, Prendas de vestir y calzado, Caucho y plástico y Productos elaborados de metal)", el boom de importaciones "es consistente con un proceso de 'sustitución inversa', en el que el mayor ingreso de productos importados desplaza producción doméstica, agravando la fragilidad del entramado industrial".
Según los números de INDEC, los bloques sectoriales que presentaron niveles de utilización de la capacidad instalada superiores al nivel general fueron refinación del petróleo (86,8%), las industrias metálicas básicas (67,6%), sustancias y productos químicos (64,8%), papel y cartón (61,7%), productos alimenticios y bebidas (60,2%) y edición e impresión (54,0%).
En el otro extremo, los bloques que se posicionaron debajo del nivel general fueron los productos del tabaco (50,9%), productos minerales no metálicos (45,5%), productos de caucho y plástico (36,1%), metalmecánica excepto automotores (31,4%), industria automotriz (24,0%) y productos textiles (23,7%).
Si se tomar la serie actual del organismo oficial de estadísticas públicas, que comenzó en 2016, el uso de capacidad instalada tocó un mínimo histórico para un enero. Asimismo, al considerar estadísticas viejas, hay que remontarse a enero de 2002 (mes de plena crisis) para encontrar una cifra más baja (48,2%).







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