6 de febrero 2002 - 00:00

La inflación tendrá un alto impacto en créditos

El reajuste de deudas a través del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) no sería un final tan feliz para los deudores. Fundamentalmente para quienes tienen deudas a plazos más largos o están en los primeros tramos de su deuda, que verán incrementar muy fuertemente el capital adeudado. Y si la inflación no se estabilizara, podría incrementar notablemente la morosidad del sistema financiero. Es que, en definitiva, aunque no recalcularan su deuda al compás del dólar, lo harán al compás de la inflación que, si bien debería moverse por debajo de la devaluación, tiene igualmente un impacto importante. Sobre todo mientras no haya un incremento correspondiente en el poder adquisitivo (salarios e ingresos).

El problema lo tendrá la gran mayoría de los deudores. Es que prácticamente la totalidad de los créditos en la Argentina se amortizan con el sistema francés, que tiene la particularidad de que durante los primeros años se paga todo el interés y muy poco capital. El capital recién se amortiza en los últimos años del crédito. Así, como el CER se aplica sobre el capital, incrementará sí o sí las deudas y más será el aumento cuanto más largo sea el plazo del crédito y menos se haya cancelado hasta el momento.

• Ejemplos

A modo de ejemplo, supóngase un crédito por $ 110.000 a diez años de un deudor que está en el primer año y que paga un costo financiero total de 15% anual. Se supone el escenario más optimista que se pueda dar en la Argentina: que efectivamente la inflación este año sea de 15%, que en 2003 baje a 7% y que en adelante se estabilice en 5%. Recordemos que es un escenario optimista.

¿Qué pasa con la deuda de esta persona?
En el primer año de pagar sus cuotas, y si éstas se mantuvieran iguales, habrá cancelado capital (deuda) por 5.140 pesos. Pero con una inflación de 15%, su deuda se incrementó, aun computando sus pagos, en $ 11.066 pesos. Es decir, que a fines de 2002 estaría debiendo $ 121.066, 10% más de lo que debía un año antes. A esto hay que sumar que en ese primer año, al computar los intereses, el deudor pagó en realidad 21.200 pesos ($ 16.156 de intereses) e igual así vio incrementar en 11.066 pesos su deuda.

¿Qué sucede en el segundo año?
Se pagarían 5.966 pesos de capital (deuda) y otros $ 15.329 de intereses. Pero a pesar de ello la deuda crecería en $ 2.586. Es decir, a fines de 2003 el personaje de este ejemplo estaría debiendo $ 123.652. Claro, siempre que efectivamente la inflación baje a 7%. De lo contrario el impacto sería superior.

Recién en el tercer año de estar pagando se reduciría levemente la deuda, en 798 pesos, siempre que los supuestos aquí incluidos se cumplan y la inflación baje a 5%. A fines de 2004 la deuda estaría en $ 122.854 de los $ 110.000 iniciales. A esa altura el deudor se preguntará seguramente cuánto va pagando y cuánto vale en ese momento su vivienda.

Llegado el año diez, el último año de pago, el deudor se encontrará con que ya pagó 110.000 pesos, es decir amortizó todo su capital inicial, pagó además $ 102.962 de interés, y sin embargo aún le debe al prestamista 66.306 pesos. Allí habrá que renegociar plazos, si es que no se lo hizo antes y durante ese plazo seguramente el banco también aplicará interés. Si se renegocia antes, se podrá amortiguar más el impacto porque se achicará más rápidamente el capital y sobre ese monto ya no se aplica la inflación. Pero eso implicará aumento de cuota.

• Saldo final

En la cuenta final, el deudor terminaría cancelando capital por $ 176.000 aproximadamente (además pagó intereses por $ 102.962 en diez años). Mientras que si su deuda hubiera quedado dolarizada, hubiera pagado aproximadamente $ 220.000 (suponiendo un dólar a $ 2, que sería el valor que permitiría mantener la inflación en los niveles supuestos) más el interés equivalente.

Puede hacerse un ejercicio similar para una persona que esté
en el tercer año de su crédito. En ese caso, se encontrará que este año su deuda creció a $ 108.000, niveles similares al tenía cuando comenzó a principio de 2000. Cuando este deudor vea cumplir el plazo de su deuda, los diez años, habrá pagado los 110.000 pesos, pero aún estará adeudando 48.290 pesos. En definitiva, cuando salde toda su deuda, suponiendo que ese monto no se recalculara por inflación (sólo se supone ello con fines de simplificar la cuenta), la deuda final será de 158.290 pesos.

Cuanto más haya saldado el deudor de su deuda, menos perjuicios tendrá. Por ejemplo, quien esté en el quinto año de su crédito, cuando llegue al año 10 y haya cancelado sus 110.000 pesos, estará debiendo $ 30.731 pesos más.

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