Las medidas de Cristina
Hoy la Presidente concurría a la cumbre de la UIA con una serie de medidas contra la recesión. ¿De qué se trata? Todo indica que habrá más protección contra importaciones,subsidios o rebajas de impuestos a quienes contraten personal, y para la castigada industria automotriz, se hablaba de un retorno del Plan Canje.
-
Remeras a un centavo de dólar: el festival de subfacturación de importaciones alcanza al 76% de los textiles
-
Castiglioni: "Para reducir la pobreza fue clave la baja de la inflación y la suba de los salarios informales"
Carlos
Fernández
y el titular
de la UIA,
Juan Carlos
Lascurain.
Ayer el
ministro
representó
al gobierno,
pero hoy
estará en
Pilar
Cristina de
Kirchner.
Es un hecho que Lascurain encabeza el ala más «moderada» de la UIA frente al gobierno, y que hay otra corriente que pide una posición de mayor firmeza. En la organización de la conferencia, a esta altura, está claro que se impuso la primera.
Aún así, el panel que más se esperaba -justamente en función de lo que sucede en los países vecinos con sus monedas- era el que iban a protagonizar Carlos Chacho Alvarez (presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur), el senador uruguayo y candidato presidencial José Mujica y el superministro de Asuntos Estratégicos de Brasil, Roberto Mangabeira Unger, al que había invitado en Brasilia José Ignacio de Mendiguren (vice de la UIA). Lo cierto es que por diversas razones ninguno de los tres fue al Sheraton (Mangabeira por una «imprevista» reunión de gabinete convocada por Lula da Silva; Alvarez, por sus conocidos problemas de salud; Mujica, sin explicaciones), y fueron reemplazados por la módica presencia del brasileño Marcio Pochmann, titular de un Instituto de Investigaciones Económicas Aplicadas.
Afortunadamente estaba De Mendiguren como moderador, quien con su conocida verborragia tapó el bache de los tres ausentes.
Las jornadas fueron inauguradas por Roberto Domenech, presidente de la conferencia y representante en el ejecutivo de la UIA de la poderosa COPAL (alimentarias) en su condición de directivo de CEPA (productores avícolas).
En su discurso de apertura Domenech -en consonancia con lo que viene reclamando la UIA desde el inicio de la crisis- le reclamó al gobierno que «retome el sendero que la economía argentina transitaba» hasta el cambio de Néstor Kirchner por su esposa Cristina.
«Hay que dar continuidad a las ideas que encuadran con un proyecto de país basado en la producción y el trabajo nacional. En los últimos meses hemos sido testigos de la pérdida de competitividad de nuestra industria debido a la fuerte suba en costos de producción y la depreciación conjunta de las principales monedas de nuestros socios comerciales», agregó el dirigente empresario.
Sin embargo, Domenech se cuidó muy bien de reclamar en forma abierta la devaluación del peso, algo que vienen haciendo sus pares de la UIA; dijo sin embargo que «hay que retomar las ideas de una política que promueva la industria nacional competitiva y permita la reducción de la fuerte incidencia de las importaciones».
Ese sayo se lo puso sin inconvenientes el economista desarrollista Aldo Ferrer, quien sí dijo que «el tipo de cambio está un poco bajo, y si se lo toca no tendría incidencia en el costo de vida». Ferrer, cabe recordarlo, es un veterano devaluador que aplicó sus fórmulas tanto en gobiernos militares (Lanusse) como en democráticos.
Curiosamente Javier González Fraga coincidió en la necesidad de «no dejar que el tipo de cambio se atrase», pero apuntó también a «la falta de crédito accesible y a largo plazo» como una de las razones que podrían agudizar la crisis del sector.




Dejá tu comentario