Las declaraciones de Fernando de la Rúa descartando la posibilidad de una reestructuración compulsiva de la deuda, el virtual acercamiento entre la Nación y los gobernadores justicialistas de las provincias más grandes y los bajos precios en que se encontraban los activos permitieron que el mercado recortara sobre el final de la jornada las cuantiosas pérdidas que mostraba al promediar la sesión. De esta forma, ayer la Bolsa cerró con un alza de 1,8 por ciento, mientras que los títulos públicos registraron un comportamiento dispar, elevando el riesgo-país hasta los 2.032 puntos.
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La mayor tensión se vivió durante la primeras horas de negociación, cuando el índice que elabora el banco de inversión JP Morgan llegó a tocar un récord histórico de 2.123 unidades, mientras que la Bolsa se hundía más de 4 por ciento. Fue entonces cuando las afirmaciones del Presidente lograron disipar algunos rumores, y los trascendidos de un nuevo intento de negociación entre los mandatarios y la Nación por el reparto de los fondos contribuyeron a calmar las aguas. No obstante, también influyó la compra que algunos operadores realizaron, tentados por los precios en que se encontraban los activos argentinos. Entre los títulos públicos, el Global con vencimiento en 2008 -el más representativo de la deuda argentina-ganó 4 por ciento, mientras que las otras dos series surgidas en el megacanje, el 2018 y el 2031, registraron alzas marginales. Por el lado de los Brady, el FRB avanzó 5,6 por ciento, a la vez que el Par y el Discount mejoraron 1,6 por ciento y 0,2 por ciento, respectivamente. Lo peor pasó por los BOCON, donde el PRO1 bajó casi 7 por ciento y el PRO2 cedió 2,1 por ciento.
En la Bolsa de Comercio, las principales acciones concluyeron con un alza de 1,84 por ciento, llevando al índice Merval hasta las 223 unidades. El volumen negociado totalizó los $ 12,7 millones, y entre las empresas de mayor peso, el Grupo Financiero Galicia ganó 2,75 por ciento, Pérez Companc escaló 4 por ciento y Telecom vio subir sus papeles en 2,52 por ciento. En la City, las tasas para préstamos entre bancos registraron una marcada suba apuntalada por la tensión reinante en los mercados y la cercanía con el fin de mes, cuando habitualmente aumenta la demanda de dinero, ya que las empresas deben hacer frente al pago de los sueldos. El call entre entidades de primera línea se pactó a 45 por ciento anual (anterior, 26 por ciento), mientras que los bancos de menor patrimonio se financiaron a 50 por ciento. La variante en dólares, siempre a un día de plazo, cerró a 7,25 por ciento anual.
De la mano del ascenso en el call, los bancos continuaron tentando a los ahorristas con atractivas tasas. Por depósitos a plazo fijo en pesos, los grandes inversores accedieron a rendimientos en torno a 30 por ciento anual, frente a 14 por ciento que se abonó por los saldos inmovilizados en dólares. Los pequeños ahorristas lograron 11 por ciento y 9 por ciento por sus certificados en pesos y dólares, respectivamente. En Wall Street, los índices cerraron en terreno negativo, afectados por la caída en la confianza de los consumidores y la propagación de casos de ántrax. El tradicional Dow Jones perdió 1,59%, y el panel tecnológico NASDAQ bajó 1,89 por ciento.
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