El Ministerio de Economía, de manera sorpresiva, distribuyó ayer un trabajo en el cual opina sobre las condiciones que debería tener el próximo titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la estrategia financiera que debería sostener en el futuro la entidad.
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Bajo el título «Elecciones en el BID: una visión para la institución», planteó una serie de ideas para el funcionamiento del organismo multilateral que hasta ahora dirige Enrique Iglesias y cuyo reemplazante surgirá de un listado definitivo que se publicará el próximo sábado. Según el informe de Lavagna -quien envió, además, una copia a todos los ministros de Economía de los países miembro de la entidad y que tiene la fecha del 23 de junio pasado-, entre los temas de agenda que deberían ser considerados, mencionó que «una vuelta progresiva de los créditos a su actividad original será prioritaria porque el desarrollo de la infraestructura, nos parece fundamental». Agregó: «Dentro de este esquema, la infraestructura con implicancias integradoras en la región debería tener prioridad absoluta».
También destacó «la importancia de una mejora sustantiva de los mecanismos de programación, preparación y ejecución de proyectos y programas del BID que rebajen los costos de transacción», y «que se revisen sistemas de compras y contratación ligados a los préstamos, ya que hay desembolsos que no se realizan por defectos en estas áreas».
Lavagna propuso que se acorten los períodos de cada una de las etapas hasta llegar al desembolso y se revierta la excesiva lentitud en los procesos de diseño y aprobación de operaciones. «El promedio actual del BID (de 21 meses de procesamiento de las operaciones hasta su aprobación y luego 13 meses adicionales hasta el primer desembolso) representa plazos incompatibles con una mínima noción de efectividad de la acción del Banco», argumentó el titular del Palacio de Hacienda.
Destacó que el BID, especialmente en los 17 años de gestión de Enrique Iglesias, se transformó en la principal entidad multilateral de financiamiento para el desarrollo en América latina, y que en el caso de la Argentina «ha jugado un papel claramente más positivo que el realizado por el Banco Mundial». El próximo titular de la entidad, que maneja un capital de más de 100.000 millones de dólares y que tiene su sede en Washington, surgirá de una votación entre todos los países representados. La reunión se concretará el 27 de junio en la capital norteamericana.
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