16 de mayo 2002 - 00:00

Lavagna menguó dudas de Blejer por plan BONEX

«Antes de definir qué se hará con el 'corralito', primero es fundamental que cuantifiquemos la emisión que haría falta para cubrir a los bancos.» En forma más que política, el presidente del Banco Central, Mario Blejer, le explicó al ministro de Economía, Roberto Lavagna, su discrepancia con el nuevo proyecto del gobierno para flexibilizar el «corralito».

Ocurrió durante el desayuno que a las 8 el ministro ofreció en su casa de Villa Urquiza a Blejer. Lavagna buscó tranquilizar al presidente del BCRA: «Lo que buscamos es darles más flexibilidad a los ahorristas, pero desde ya que no queremos caer en una hiperinflación».

Para evitar malentendidos, Blejer comprometió aportes técnicos del BCRA a la discusión, pero dejó en claro que no tomará una decisión política respecto de lo que debería hacerse.

En realidad, desde el Central hay claras diferencias con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen (Lavagna no estaba al tanto) y comparten la opinión de la mayor parte de la banca y también del Fondo, ya que prefieren la implementación de un plan BONEX compulsivo para todos los depósitos reprogramados.

Además del «corralito», también se habló de la reunión con banqueros españoles que mantendrá Lavagna en Madrid y del encuentro con Horst Köhler en Washington, en lo que será la primera reunión oficial del titular de Economía con la plana máxima del FMI.

Con un desayuno muy bien servido, en el que no faltaron tortas ni masitas preparadas especialmente por Claudine, la esposa belga de Lavagna, ambos repasaron los principales pasos a seguir en materia bancaria: además de la cuestión del «corralito», acordaron apurar la entrega de bonos de compensación a los bancos por la pesificación asimétrica de enero.

• Mensaje

Además, repasaron el mensaje que Lavagna transmitirá a los banqueros españoles durante la reunión que mantendrá con ellos el sábado al mediodía. El ministro viajó ayer a Madrid para participar de la nueva ronda de negociaciones Unión Europea-Mercosur.

Para esa reunión, la idea es explicarles a los banqueros por qué no tienen que irse de la Argentina. En ese sentido, Lavagna indicará que
deben superarse tres etapas: el acuerdo con el Fondo, la compensación con bonos prometida a los bancos y una definición sobre el tema del «corralito».

«Voy a buscar un voto de confianza de los bancos españoles y a pedirles que en lo posible recapitalicen sus sucursales en la Argentina»
, dijo Lavagna.

Obviamente, otro de los puntos centrales pasó por la reunión que tendrá el martes próximo Lavagna con la plana mayor del FMI en Washington. Blejer, que estuvo allí la semana pasada, se mostró relativamente optimista.

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