Tal vez la tarea se dio por cumplida, o quedó la espina clavada de no haberlo podido sostener hasta el cierre de la rueda.
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Quedará para la última jornada, corta (hasta las 15) ese atractivo por verificar si el año puede rematar justamente en los 1.400 puntos y fijando territorio en una nueva centena. O si el número redondo produce otro rebote, del tipo óptico, y hay que soportar un choque contra el techo. Lo que quedó ya grabado es que en el intradiario de la víspera, el Merval había conseguido un nivel inédito de 1.408 puntos. Jugando contrarreloj, la meta se había podido conquistar, pero había que consolidarla hasta el cierre. Y no se pudo.
Finalmente, con 1.384 puntos se debieron marchar los operadores y esto originó una baja del Merval, de 0,35 por ciento. Flaco premio, para tanto remar en diciembre y la búsqueda de un objetivo: al que se llegó sin poderlo retener.
•Ahí cerca
En cuatro dígitos, el porcentual vuela en puntos. Se quedó a unas 16 unidades de los 1.400 y esto no supera en casi nada a 1%, que sería lo necesario para redondear el cierre de la víspera: con los 1.400 puntos.
Es perfectamente admisible que la fecha de hoy lo consiga, por más que el volumen se mantuvo con flaquezas y no en términos robustos. Unos 51 millones de pesos, solamente. ¡Salud!
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