18 de marzo 2003 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

• Contra todo lo supuesto en la Bolsa de Comercio no ven con buenos ojos las acciones de empresas petroleras a horas de un eventual ataque de EE.UU a Irak. Los operadores aseguran que «ya está todo descontado» y por ello es que están más atentos a lo que sucede con los bancos y hasta con empresas como Acíndar. Los anuncios de Lavagna permitiendo el uso de BODEN para la compra de autos y viviendas hizo que algunos inversores renueven sus apuestas a Acíndar aun a pesar de que los montos autorizados son ínfimos.

¿Cuál sería el candidato ideal para los mercados en las próximas elecciones? Más que la guerra con Irak, en la plaza las apuestas se hacen sobre la base del resultado esperado el 27 de abril. Quienes están recomponiendo sus carteras, reingresan dólares y aumentan la exposición en la Argentina, descuentan ya desde hace semanas que Carlos Menem sería el nuevo presidente. Más esperanzas y soporte a ese incremento en las colocaciones bursátiles la aporta el buen caudal de votos que está generando Ricardo López Murphy. Hasta se vieron compras significativas en los bonos en default más rezagados en las últimas tres jornadas dentro de una especulación ya de largo plazo: la renegociación de la deuda, con un gobierno eficiente de por medio podría demorar 12 meses como máximo, tras lo cual podrían verse duplicados los precios actuales en papeles como los bonos Global. Pero obviamente se trata de apuestas ya a un año.

• Un reciente informe del JP Morgan sobre la Argentina destaca la calma existente en los mercados pese a la proximidad de las elecciones. «Los consumidores están reaccionando más a la dinámica del ajuste posdevaluación que a la campaña», señala. En línea con el punto anterior, el JP Morgan destaca que «una clara diferencia entre Carlos Menem y sus competidores es que ha estado construyendo un equipo de asesores económicos, cuando en los otros la improvisación domina». Y un punto no menor es que la entidad norteamericana destaca que en el marco de una maratón de elecciones provinciales, sería difícil esperar un ajuste fiscal «draconiano» ya que sería autodestructivo.

Otro clima se está respirando en el mercado bursátil y no sólo por la performance de los papeles líderes. Es que se siguen vendiendo acciones del Merval, que actúan como permisos para operar el recinto bursátil. La razón del súbito interés pasa por la gran cantidad de operatorias que un agente puede realizar ya que en la Bolsa ahora se pueden vender dólares (a futuro), colocar dinero a tasa y en los próximos días descontar cheques de terceros. «Ya se han transformado en una financiera prácticamente con la operatoria de acciones que pasó a segundo plano», destacaba a este diario un veterano operador del recinto.

G.L.

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