16 de enero 2004 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

. Ayer, los exportadores de cereales y oleaginosas ingresaron nada menos que u$s 76 millones, contra los u$s 50 millones diarios habituales. El Banco Central sólo compró 30 millones; gran parte del resto lo absorbieron el Banco Nación y algunas empresas con necesidades puntuales. Los exportadores liquidaron mucho y se vendieron a futuro corto. Cubrieron con sus órdenes de venta los fines de mes desde enero hasta mayo. Las operaciones de futuro en el Rofex de Rosario crecieron 50% por este accionar. El resultado fue un derrumbe de todos los precios de fin de mes. Al último día de enero, el dólar cayó a $ 2,8630, o sea, 0,52%. A fin de febrero la caída fue de 0,62% ($ 2,866); y a fin de marzo, fue de 0,69% ($ 2,8890). El futuro más castigado fue mayo, con una caída de 0,78% ($ 2,9130). «Arrasaron» fue la frase con que definió un operador este accionar de exportadores que quieren asegurarse un precio porque ven que sigue el tobogán del dólar.

. Grandes bancos siguen recibiendo depósitos del público para los fondos comunes de inversión en acciones. Son -según aseguraron fuentes del mercado-cerca de 5 millones de pesos por día. La tasa de plazo fijo es tan atractiva y la lectura en los medios de los sucesivos récords históricos del Merval acerca nuevamente al público minorista al recinto por esta vía. Pero cuidado: esos $ 5 millones diarios son los que, en un mercado chico y limitado, provocan que en muchas empresas ya se comiencen a ver sobrevaluaciones o precios por encima de las ganancias que muestran en sus balances. ¿Una burbuja incipiente? Puede ser, y los próximos balances que ingresen en el recinto la pincharían o convalidarán el despegue de todos los papeles.

. Los títulos públicos defaulteados no paran de caer. Alguien imaginó la semana pasada una mejor propuesta argentina con menos quita y compraron Global 2008 hasta hacerlo subir a casi 30% de paridad en dólares. En cuatro días, el Global 2008 perdió 10%; ahora vale 27% de paridad, menos que cuando empezó el año, y no para de caer. «Si hubo una jugada que salió mal fue ésta: despertaron a un título que estaba quieto; ahora está barranca abajo y no para», fue la reflexión de un operador. Como contrapartida, ayer festejaban la resurreción de uno de los mejores títulos argentinos post default: el PRO12. Subió cerca de 5% al contado y casi 2% en el mercado de 72 horas.

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