19 de enero 2007 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

  
  • ¿Cuánto más puede durar esto? La pregunta está vinculada con la euforia que se está viviendo con los bonos argentinos y circuló ayer en prácticamente todas las mesas no sólo de la Argentina, sino también entre los operadores que siguen América latina en Wall Street. Aunque a fin de año había optimismo entre los analistas, pocos esperaban un arranque como el que se vivió estas tres primeras semanas de 2007, con incrementos de precios que ya superan 10% en la mayor parte de los títulos en pesos. Sobre todo porque el año pasado los aumentos promedio superaron 25%. La respuesta fue prácticamente unánime: «Todavía hay margen para que continúe la fiesta». Claro que sería absurdo esperar que se mantenga el mismo ritmo de aumentos de las últimas jornadas.

  • Hoy prácticamente juega todo a favor de los bonos argentinos, incluso por encima de otros bonos latinoamericanos. Todos se benefician de un contexto de bajas tasas de interés en los Estados Unidos. El rendimiento de los bonos del Tesoro norteamericanos se mantiene por debajo de 4,80% anual, aun cuando se diluyó la posibilidad de que la Fed decida recortar las tasas de corto plazo en el primer trimestre (incluso se duda de que lo haga en el segundo). Pero la «temporada alta» de inflación en la Argentina es un aspecto que hoy beneficia a los bonos locales. El piso de los precios para este mes ya subió a prácticamente 1,3%, pero no se descarta que llegue a 1,5%. Como los títulos en moneda local ajustan por inflación, esto se traslada casi automáticamente a las cotizaciones. Y se espera que en marzo también el índice ronde 1%.

  • Aunque con mayor tranquilidad, los cupones atados al rendimiento del PBI continúan su sendero alcista, tras subir 150% en dólares el año pasado. Ya están rozando los u$s 14, pero los bancos de inversión más optimistas los ven en u$s 17 antes de fin de año. Mientras continúen llegando datos sobre la expansión económica por encima de 8%, será difícil que se produzcan ajustes en estos valores, pese a que se trata de un instrumento en teoría muy volátil.

  • Una apuesta arriesgada para los que buscan alternativas pasa hoy por Ecuador. La amenaza de renegociación desplomó a los títulos de ese país, que pueden brindar importantes ganancias en caso de que no haya una declaración concreta de cesación de pagos. Quienes siguen de cerca este mercado (muy chico por cierto) indican que la fecha clave será el 15 de febrero, cuando vence un pago de intereses de un bono Global. Analistas ecuatorianos indican que no será cancelado, por lo que se abriría un mes de negociación « voluntaria» entre el gobierno de ese país y los bonistas para mejorar estirar los plazos de pago o reducir las tasas. Recién transcurrido ese período de 30 días, y si no hay novedades, se declararía formalmente el default. Por lo pronto, la ministra Felisa Miceli se reunió ya con su par ecuatoriano, Ricardo Patiño, durante la cumbre de Rio, como parte del asesoramiento que Ecuador le pide a la Argentina para la renegociación. Aunque no fue aclarado, se supone que la ayuda será «ad honorem».

  • La espectacular marcha de los bonos contrasta con un mercado bursátil mucho más tranquilo. Las acciones de prácticamente toda la región están afectadas por el verdadero desplome del barril de petróleo, que ayer perforó por un rato los u$s 50, luego de haber tocado u$s 78 a mediados del año pasado. Las Bolsas más afectadas fueron la de Caracas (pero no sólo por este motivo), en menor medida la de Rusia y muy levemente las de San Pablo y Buenos Aires. Los analistas del sector no se ponen de acuerdo sobre cuál será la tendencia. Algunos opinan que en los próximos días tocará los u$s 45, pero otros aseguran que el barril retomará una tendencia alcista vigorosa, debido a que continúa el crecimiento global. En ese sentido, puede resultar una buena alternativa apostar por algún instrumento (por ejemplo fondos de inversión) que esté ligado al precio del petróleo. Pero los «aplausos» se los llevó el FMI, que una vez más tuvo que reconocer errores en sus pronósticos. En setiembre del año pasado auguró que el crudo se ubicaría en u$s 75 el barril promedio para este año. Ahora su titular, Rodrigo de Rato, anunció la corrección de esta estimación a u$s 52, es decir 30% menos. Lo que se dice correr detrás de los acontecimientos.
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