Jornadas de alta tensión en los mercados con operadores desconcertados por el rumbo de los precios. Sólo una cosa está clara: la Argentina no sube ni con remolque. Casi no hay negocios en bonos y las acciones no despertaron ni despertarán pasión inversora. Aun así, siempre se otea la plaza a la búsqueda de oportunidades. Por lo pronto, ¿hay que vender euros ahora? Un interesante dato lo aportó un experimentado analista de un banco local: «Europa replica lo que pasa en Estados Unidos con un delay de tres meses». En base a ello, podrían aparecer en el corto plazo, indicadores que obliguen al Banco Central Europeo a bajar las tasas. Es el dato que marcaría el fin al ascenso del euro. Pero para ello falta demasiado. Lo que importa hoy es el dato que se dará a conocer a las 9.30, hora de Wall Street, correspondiente a la inflación minorista de febrero. Si llega a ser de 0,2% (en su versión «core» o núcleo) estará en línea con lo que aguarda el mercado. De ser 0,1%, habrá fiesta en Wall St. anticipando que Bernanke el martes próximo reducirá 0,75% la tasa.
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Otro dato a observar, especialmente lo debería hacer Martín Lousteau, es el del alza de commodities. Si se los midiera en otra moneda que no sea el dólar, por ejemplo el euro, se llegaría a la conclusión de que las cotizaciones no han aumentado. Pero lo realmente importante es que si se apuesta a que el dólar recuperará terreno en el corto plazo, del otro lado habrá una caída similar en las materias primas, medidas en la moneda norteamericana. Un reflejo de lo visto hasta ahora. Pero los comentarios ayer en el mercado se centraron en el informe de Standard and Poors sobre la crisis y la conclusión de que ya se había visto lo peor. ¿Tiempo de comprar acciones de bancos? «¡No!», gritó un operador ante esa consulta. «Se vienen los jumbo (otros créditos como los subprime) y los clásicos high yield (préstamos a empresas de alto riesgo), que los bancos deberán digerir en sus balances». No es casual que Bear Stearns en la Bolsa tenga un valor de apenas 7.700 millones de dólares. Como referencia, téngase en cuenta que el del Macro es de u$s 1.615 millones. Precisamente ayer los operadores se hartaron de borrar emails de sus computadoras provenientes de Bear Stearns en los que se aclaraba la situación financiera y solvencia de la entidad. Está claro que lo comprará algún fondo o banco, pero quebrar, casi imposible que ello ocurra. Salió un informe en este sentido del Deutsche Bank recomendando vender acciones del Citi, y mantener las de Merrill Lynch y Wachovia. Sólo aconsejaba comprar Goldman Sachs.
Mientras no cesa la caída del dólar en el mundo, la cotización en las pizarras porteñas se mantiene estable. Pero no sería por mucho tiempo, ya que la aceleración del ingreso de divisas por la cosecha gruesa podría hacerlo caer en los próximos meses, especialmente entre abril y junio, tal como viene sucediendo en los últimos años. En 2007, la cotización mayorista había caído hasta $ 3,07, pero ahora los operadores aguardan que del nivel actual de $ 3,15 pase a un valor cercano a $ 3,10, que sería el piso. Los precios récord de las materias primas más que compensan la ausencia casi completa de fondos financieros frescos para invertir en activos del país.
El desinterés absoluto tanto de inversores locales como -en especial-del exterior se manifiesta en los títulos públicos. El más emblemático, el Discount en pesos, no sale de los $ 112, lo que arroja un rendimiento superior a 17% anual en pesos. Pero a pesar de que se ubica cerca de sus mínimos históricos, en el mercado no descartan que pueda seguir cayendo. «Entre la manipulación del INDEC y la situación ya de por sí complicada en el exterior, nadie se quiere meter con títulos argentinos. Si el contexto se agrava, no descarto que más inversores los elijan para desarmar posiciones», graficaba el gerente financiero de una entidad extranjera. El cupón PBI genera algo más de interés, en particular luego de las cifras de alto crecimiento que se fueron divulgando, pero el volumen en este instrumento continúa siendo muy chico.
Previendo que los mercados seguirán complicados y sin demasiado ánimo para incorporar riesgo argentino, varios bancos de inversión acercaron propuestas al secretario de Finanzas, Hugo Secondini, para avanzar con canjes de deuda voluntarios, a medida que se van produciendo los vencimientos. AFJP y compañías de seguros son los targets objetivos para llevar adelante este tipo de esquema. Ello se debe a que tienen el grueso de los préstamos garantizados, cuyos vencimientos se multiplican a partir de 2009. Los ofrecimientos consisten, básicamente, en el rescate de estos títulos que ajustan por CER y su reemplazo por otros cuyo capital se indexan por BADLAR.
Entre la debilidad generalizada, surgen algunas recomendaciones. Es el caso de Tenaris, que por el precio récord del petróleo acumula fuertes subas. Ayer cerró en u$s 80, su mayor valor del año y muy lejos de los u$s 54 que llegó a tocar a mediados de enero, en medio del derrumbe de Wall Street. Se le recomienda «hincar el diente» a Brasil. Ayer un informe de Lehman Brothers renovó apuestas sobre el real, destacando que «cualquier caída es oportunidad de compra».