La brasileña Camargo Correa firmó ayer una carta de intención con Loma Negra para quedarse con 100% de la principal empresa cementera de la Argentina. Así lo informó la empresa de Amalia Lacroze de Fortabat en un comunicado enviado ayer a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. El precio a pagar será de u$s 1.025 millones, de los cuales u$s 825 millones corresponden a «equity value» ( seguramente se pagarán al contado) y los restantes u$s 200 millones a deuda que absorberán los brasileños. La escueta misiva revela que el acuerdo incluye «la venta de 100% de las acciones de Holdtotal SA y las restantes acciones de Loma Negra». Holdtotal es el holding familiar que posee la mayoría de las acciones de la cementera. La adquisición incluye a las empresas controladas Compañía de Servicios a la Construcción (hormigón), Ferrosur (ferrocarril de cargas), Recycomb (reciclado de residuos) y Cementos del Plata (joint-venture en el Uruguay con ANCAP). Loma Negra tiene cerca de 50% del mercado cementero argentino, y seguramente la decisión de Amalita de vender luego de estar más de 35 años al frente del grupo -que heredó de su ex marido Alfredo Fortabat- tendría relación con evitar una disputa entre herederos que podría terminar con la fragmentación y pérdida de valor de la empresa. Actualmente el CEO es el ex IBM Víctor Savanti, que reemplazó hace algunos años a Alejandro Bengolea, nieto de Amalita y heredero designado del imperio, hasta que su abuela decidió lo contrario. La operación quedaría cerrada a fines de mayo, luego de pasar por la Comisión de Defensa de la Competencia. A pesar de que este organismo depende del Ministerio de Economía, trascendió que la venta también atravesará el escrutinio del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, del ministro Julio De Vido y hasta del propio Néstor Kirchner. Sucede que se trata de la primera gran inversión que se produce en la Argentina posdefault, y el gobierno querrá atribuirse parte del crédito por la misma.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El contrato fue suscripto ayer en el edificio que tiene la cementera en Catalinas, por Amalita y Raphael Nogueira de Freitas, presidente del Directorio de Camargo Correa. En un comunicado distribuido anoche, el empresario manifiesta que el acuerdo «implica la mayor inversión realizada por el grupo en sus 65 años y es consecuencia de nuestra estrategia de internacionalización y de la convicción de que la Argentina tiene los fundamentos para sostener un importante crecimiento a futuro». El holding brasileño, que facturó u$s 2.700 millones en 2004 y emplea a unas 30.000 personas, sólo tiene en el exterior intereses en Bolivia y Paraguay; es ésta su primera gran incursión fuera del territorio brasileño.
El Grupo Camargo Correa fue fundado en 1939 y es manejado por las tres nietas de los fundadores y sus maridos. Poseen negocios no sólo en cemento y construcción (hicieron entre otras grandes obras Itaipú, Corpus, el aeropuerto de Guarulhos y el gasoducto Bolivia-Brasil; tienen numerosas concesiones viales) sino además en industria y servicios. Son los dueños, por caso, de Santista Textil, la «heredera» de Sudamtex. También tienen Sao Paulo Alpargatas, que fabrica allí las marcas Topper, las hiperpopulares Havaianas, Mizuno, Rainha y Timberland. Son dueños además 2.1% de la estadounidense ALCOA, el principal fabricante de aluminio del mundo. En el negocio agropecuario tienen 6.000 hectáreas de soja; también acciones en Usiminas y una metalúrgica propia, además de la constructora, la inmobiliaria y otras empresas. Curiosamente, Camargo Correa Cimentos representa apenas 12% de la facturación del grupo, por lo que ese negocio no es hoy su «core business». Además, es apenas la quinta empresa cementera de Brasil, con cinco plantas de producción de cemento que abastecen 8% de las ventas de cemento en ese país.
Por su parte Loma Negra produce y comercializa unos 3 millones de toneladas/año de cemento en sus nueve plantas de Olavarría, Cañuelas, Sierras Bayas, Barker y Ramallo (provincia de Buenos Aires), Zapala (Neuquén), El Alto (Catamarca), San Juan y Paraná (Entre Ríos). Emplea a casi 2.000 personas. Camargo Correa quedó casi sola en la carrera por Loma Negra, luego de que la mexicana Cemex comprara la británica RMC en u$s 4.200 millones y que la francesa Lafarge -la mayor cementera del mundo- se retirara por considerar demasiado elevado el precio pedido por Amalita.
Dejá tu comentario