2 de diciembre 2013 - 13:42

Los industriales quieren acordar con otros sectores pensando en el largo plazo

(Los Cardales, enviada especial).- Los industriales están preocupados por la inflación, el tipo de cambio, la carga impositiva, las dificultades para exportar o importar, el ausentismo laboral, entre tantos problemas coyunturales y gran parte de los paneles se refirieron a los problemas de competitividad. Sin embargo, una de las disertaciones que más concitó el interés fue el que protagonizaron Claudio Cesario, presidente de ABA (Asociación de Bancos en la Argentina), Alejandro Blacker, presidente de AACREA y Carlos Herminio Blaquier, presidente de Ledesma, quienes se ocuparon de analizar cuáles son los problemas por los cuales la Argentina no piensa a largo plazo.

Se habló de la falta de consensos, del sectarismo sectorial, de la necesidad de analizar los problemas de fondo. Luis Betnaza de Techint se lamentó que la relación público-privado "es distante" y rescató que este Gobierno haya invertido el 6% del PBI en educación. Aunque con pesar dijo que "antes en Techint la mayoría del personal que se incorporaba venía de la educación pública pero hoy es el 15%". Explicó que las Universidades Nacionales están divorciadas de las necesidades de quienes en definitiva luego podrán dar trabajo a sus egresados.

En tanto, para Blaquier la Argentina para proyectarse en el tiempo necesita "pensar en un desarrollo regional" y lo fundamentó con cifras: la Ciudad de Buenos Aires tiene un PBI per cápita en términos de poder adquisitivo superior al de Noruega, Singapur y los Estados Unidos; pero Formosa apenas logra superar a El Salvador y Salta no logra superar a Irak y Egipto. Siguió comentando que en educación, por ejemplo, en Capital casi 32% de la población tiene estudios terciarios completos o más, pero en el Noreste Argentino ese porcentaje no llega a 12%. Además, mostró el nivel de división que existe: "Hay 5 confederaciones gremiales, 3.000 gremios, 800 cámaras empresarias" y luego hizo un llamado a que "todos deberíamos tener un lugar común para generar consensos".

La conclusión de ese panel es que "no tiramos todos juntos del mismo carro" en referencia a los empresarios, sindicalistas, dirigencia política y Gobierno. Al tiempo que era notorio que en el auditorio no había presencia alguna de políticos ni sindicalistas. Al igual que lo ocurrido en IDEA los empresarios asumieron que es tiempo de involucrarse en el futuro de la Argentina, "encontrar el consenso partiendo desde el disenso y aceptando que todos debemos renunciar a algo". También, que deben continuar con estos debates para lograr "4 o 5 puntos básicos comunes". El desafío fue lanzado ahora se verá si no queda en el discurso.

Pero la coyuntura estuvo presente especialmente por la expectativa que género la presencia del nuevo ministro de Economía. Sin embargo, Axel Kicillof evitó referirse a las dificultades de la macroeconomía. "Cuando la Presidenta y nosotros hablamos de un modelo de crecimiento con inclusión social" dijo "entendemos que uno de los motores es la reindustrialización del país".

De esta manera, el funcionario en un breve discurso -ante más de 500 industriales, que temprano concurrieron a Cardales para participar de la 19° Conferencia de la Unión Industrial Argentina (UIA),- se ocupó en defender la política implementada por las administraciones de Néstor y Cristina de Kirchner que posibilitaron que el sector industrial tuviera una tasa de crecimiento 7,5% anual en el período 2003-2013.

Entre los empresarios asistentes algunos escuchaban con escepticismo, otros con expectativa, otros con sorpresa pero todos seguían sus palabras con interés. El ministro de Economía afirmó que "hemos demostrado que era necesario redistribuir para poder crecer" y que "el difícil camino que hemos emprendido es el del crecimiento con inclusión social".

Los industriales valoraron que Kiciloff destaque como un rol fundamental del modelo a la industria. Sin embargo, lamentaron no escuchar al ministro de Economía palabra alguna acerca de la inflación o el tipo de cambio. Tampoco hablaron de ese tema ninguno de los funcionarios asistentes como Débora Giorgi, ministra de Industria y a Carlos Tomada, titular de la cartera laboral.

La esperanza estaba puesta en la disertación del nuevo titular del Banco Central, Juan Carlos Fábrega, ya que el programa anterior estipulaba que hablaría por la tarde. Su ausencia fue notificada a las autoridades de la UIA el jueves pasado dando poco tiempo a los organizadores para notificar a todos los asistentes. Lo mismo ocurrió con el cambio de hora de la presencia del ministro de Economía que causó que muchos empresarios llegaran más tarde lamentándose el perderse su discurso.

Claudio Cesario, el titular de ABA rescataba el conocimiento profesional que tiene del sector el nuevo Presidente del BCRA concepto que era compartido por aquellos industriales que tuvieron tratos con él en el Banco Nación. "La causa por la cual Fábrega no pudo venir es que este martes debe presentarse ante el Senado para convalidar su designación", explicaban en la UIA al tiempo que daban por sentado que Fábrega no tendría problemas para ser avalado por la Cámara alta.

Volviendo al discurso del titular de Economía, algunos empresarios sintieron que el funcionario de alguna manera les reprochó el haber apoyado el modelo neoliberal. Les molestó el recuerdo que trajo el ministro de la propaganda oficial difundido durante la época de Martínez de Hoz que mostraba que la silla importada era mucho mejor que la producida en el país. Para Kiciloff ese período fue el que permitió que "los capitales financieros tengan total reinado sobre los procesos económicos" siendo la consecuencia la "indefensión de los sectores industriales".

Contradiciendo a quienes sostienen que el crecimiento de Argentina respondió a un "viento de cola" Kicillof apeló a su condición de director de Aerolíneas Argentinas y dijo que "aún con viento de cola se necesita de la habilidad del piloto", enfatizando que el proceso de reindustrialización de la Argentina, el crecimiento del empleo y del producto industrial por encima del PBI "no son resultados del azar, de la casualidad ni de las políticas que se ensayaron en la Argentina durante las décadas neoliberales", subrayó. A través de gráficos fue mostrando que "hasta 1974 el empleo industrial representaba el 38,3% del empleo asalariado para caer a solo 17% en el 2001, en tanto ahora el empleo industrial se mantiene estable", admitió.

Ensalzó que el modelo no se basa en "hambrear a los trabajadores" y "hemos demostrado, también, que manejando bien tiempos e instrumentos es posible "crecer y distribuir", aseveró Kicillof. Indicó que el Gobierno en la práctica refutó la teoría neoliberal que era "necesario primero distribuir para crecer", explicó el ministro, enfrentándose a la teoría neoliberal (con base en la teoría económica de Adam Smith) que exigía primero un crecimiento para luego distribuir.

También dijo que este Gobierno destruyó la antinomia "Industria vs. Campo" e hizo un llamado a todos los empresarios para juntos continuar este proceso de crecimiento. Algunos integrantes de la Mesa de Enlace como Eduardo Buzzi titular de la Federación Agraria y Luis Miguel Etchevere de la Sociedad Rural no podían creer lo que escuchaban e irónicamente se preguntaban si el nuevo ministro de Agricultura o el jefe de Gabinete los iban a convocar.

Los industriales que participaron en el sector vip con el ministro interpretaron su vehemencia en cuestionar las políticas del pasado como que "estaba enojado" y pensaron que a Kicillof no le gustaba estar en la UIA. En tanto, a otros les llamó la atención que su discurso fuera más de un político que un catedrático, acostumbrados a escuchar sus largos discursos ante el Congreso. Las diferentes visiones del ministro dan una idea del desconcierto que hay en el mundo de los negocios con un funcionario, que a diferencia de sus antecesores, "tiene poder de decisión", coinciden en señalar.

El paso por la UIA de Kicillof al igual que el Augusto Costa, reemplazante de Moreno, fue breve dejando a los industriales con ganas de poder conocer más de cómo piensan los funcionarios que de ahora en más decidirán sobre sus empresas. Por de pronto, este miércoles la COPAL será recibida por el ministro de Economía, en tanto que la empresa Ledesma concurrirá al despacho de la Secretaría de Comercio. Cabe recordar que el jefe de Gabinete indicó en la última reunión que mantuvo con la dirigencia empresaria para que este miércoles hagan llegar sus problemas con sus propuestas para que el Ejecutivo antes del 22 diciembre pueda ir avanzando en ayudar a los sectores a mejorar su competitividad, en la medida de que las propuestas contengan soluciones prácticas.

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