Los mercados que más siguen los argentinos
-
EEUU y los mercados vislumbran un acuerdo para evitar guerra larga
-
Sin gastar un solo dólar: el destino imperdible del Mundial 2026 que es completamente gratuito
La Bolsa de Tokio no registró operaciones el martes y recién reabrirá sus puertas el próximo lunes. Durante la última jornada de actividades, el índice Nikkei experimentó una pérdida de 1,55%. En rigor, se trata de un comportamiento en línea con la pobre performance que mostró el recinto nipón a lo largo de 2002, período en el que cedió 18,60%. Los analistas coincidieron en afirmar que existen dos razones que están abortando una eventual recuperación de la Bolsa de Tokio. La primera son las dudas que aún existen sobre la salud de la economía de los Estados Unidos, principal socio comercial de Japón. En segundo término, preocupa a los inversores la gran cantidad de préstamos incobrables que acumulan los bancos nipones en sus carteras. El resto de las Bolsas de Asia (que operaron el martes) despidieron 2002 con predominio de alzas. Hong Kong subió 0,53%, mientras que Singapur avanzó 0,68%. La contracara fue Malasia, que terminó con una leve baja de 0,33%.
LONDRES
La Bolsa de Londres cerró 2002 en alza. El martes, último día de operaciones, el índice FTSE 100 avanzó 39,8 puntos, equivalente a 1,02%, y concluyó en las 3.940,4 unidades. Sin embargo, se trató de un año «negro» para el recinto londinense que durante este período experimentó un descenso de casi 25%. Sin noticias de peso y con gran cantidad de operadores de vacaciones, el martes se registró una rueda tranquila y con bajo volumen de negocios. En este contexto, se destacaron las ganancias de los super-mercados, beneficiados por el aumento en las compras de fin de año. Las acciones de Safeway subieron 10,25 peniques y las de su rival Sainsbury's treparon 1,25 penique. También su-bieron títulos de financieras y petro-leras. Estas últimas, como consecuencia del aumento del precio del crudo que continuó elevándose por la creciente posibilidad de un ataque estadounidense sobre Irak, así como por la crisis en Venezuela.
SAN PABLO
Tal vez lo mejor de lo vivido en los últimos doce meses es que el mercado bursátil pasó por una innumerable serie de crisis de todo tipo, desde económicas hasta políticas, y mostró que se conservaba inalterable su capacidad de recuperación. Claro que esto tuvo un costo: que el Bovespa perdiera 17% de su valor; pero a la luz de los hechos y del pésimo escenario internacional, no fue tanto y refleja que, por sobre todas las cosas, los inversores locales siguen confiando en sus empresas. De todas maneras, es bueno tener en mente que doce meses atrás el dólar se negociaba en R$ 2,316 frente a los R$ 3,54 de la sesión del lunes. A diferencia de otras plazas, el cambio de almanaque significa aquí un verdadero cambio ante la ascensión del nuevo gobierno del PT. Si bien es cierto que reina la confianza entre los inversores locales, esto abre un inmenso signo de interrogación, especialmente entre los inversores foráneos.
CHILE
No es cuestión de llorar sobre la leche derramada, pero lo cierto es que acabamos de pasar el peor año para la actividad bursátil en casi un lustro. Se podrá echarle al culpa a la crisis argentina, la brasileña o los aprestos armamentistas de los EE.UU. por lo vivido, de la misma manera que en 1998 se culpó a la crisis asiática de la baja de 22% que tuvieron en ese momento las acciones. Pero casi 16% que perdió en esta oportunidad el IPSA refleja además muchos factores de orden interno. Por lo pronto, hay que tomar en cuenta la depreciación de la moneda, que se desvalorizó 9% frente a un deprimido dólar. Si bien el número puede parecer menor, hay que tomar en cuenta que la crisis argentina golpeó de lleno el mercado cambiario a fines de 2001 e hizo que el peso terminara ese año con una caída de más de 15%. Tal vez en los próximos meses algo mejore, pero no sabemos qué.
MEXICO
Terminó el año y las acciones aztecas no pudieron escapar a su destino. Con sólo trepar un ínfimo 5% o 6% en los últimos 30 días, el año hubiera quedado ganador para la estadística. Sin embargo, por algún motivo no hubo ni dinero para hacer que los precios se recuperaran. Alguien podrá decir que lo que más pesó a lo largo de estos meses sobre el mercado fue la incertidumbre que provino de una economía norteamericana que no se recupera y con la cual el país está cada día más interrelacionado. Es posible. Pero no hay que olvidar que hasta aquí estamos dejando de lado la desvalorización de casi 14% que sufrió el peso frente al dólar norteamericano, lo que de laguna manera serviría más que para compensar la caída de la demanda yanqui, y que torna aun más negativo el resultado accionario. Tal vez lo peor de este año que terminó es que en ningún momento el país se mostró capaz de generar motivos para una suba.




Dejá tu comentario