Los mercados que más siguen los argentinos
-
Para que salga bien el plan los que apostaron al dólar deben perder
-
El Gobierno aseguró que la pobreza infantil cayó a 42%, casi 30 puntos desde finales de 2023
Las ventas de acciones que los bancos japoneses poseen en sus empresas subsidiarias neutralizaron las compras de los fondos de pensiones y generaron ayer un leve descenso en la Bolsa de Tokio. Así, el índice Nikkei cerró con una baja de 15,89 puntos (-0,19 por ciento) y se ubicó en los 8.494 enteros. El mercado japonés abrió en alza impulsado por las subas del lunes en Wall Street y la depreciación del yen frente al dólar, lo que mejora la rentabilidad de las empresas exportadoras. La tendencia alcista se sostuvo a lo largo del día, apoyada por las compras de fondos de pensiones, pero sobre el filo de la jornada el mercado cedió a la presión de las fuertes ventas de «valores cruzados» o aquellos que los bancos poseen en sus clientes. Ello porque la necesidad de deshacerse de valores en baja se hace imperante para los bancos de cara al final del año fiscal 2002, el próximo 31 de marzo.
La preocupación que genera entre los inversores la creciente posibilidad de un ataque estadounidense a Irak volvió a impactar negativamente ayer en la Bolsa de Londres. El índice FTSE 100 se contrajo 99,3 puntos, equivalente a 2,69%, y cerró en las 3.590,1 unidades. El optimismo que predominó en la sesión del lunes se diluyó ayer en el recinto londinense dado la incertidumbre que invadió a los operadores ante la presentación que hoy hará el secretario de Estado de EE.UU., Colin Powell, ante las Naciones Unidas. Lo peor de la rueda pasó por las compañías aseguradoras como Friends Provident y Royal & Sun Alliance que cedieron 7 y 8 peniques, respectivamente. Las acciones de la aerolínea British Airways bajaron 5,75 peniques luego de que su rival, la empresa aérea de vuelos económicos, Ryanair, comunicara un aumento de sus ganancias netas de 50% durante el último trimestre de 2002.
Para ser sinceros, no hay ningún motivo concreto que explique por qué el Bovespa terminó el día derrumbándose 3,05%, al cerrar en 10.557,17 puntos. Los seguidores de las prácticas "técnicas" apuntaron a las dificultades del índice para superar la línea de los 10.600 puntos, lo que, según ellos, habilitaría el camino para nuevas bajas. Otros, en cambio, se recostaron sobre el argumento militar, ya sea escudándose en la incertidumbre que genera lo que pueda decir hoy Colin Powell a las UN, la creciente tensión entre Corea y los EE.UU., o lo que se ve ya como una guerra inminente en el Golfo Pérsico. Lo que estas hipótesis no alcanzan a explicar es por qué no se factorizaron estos efectos de manera rápida, y en cambio el malhumor de los inversores se fue desgranando de manera gradual hasta la última hora de operaciones. Más razonable sería decir que las acciones caen porque están "caras".
La jornada presentó algo más de actividad que la del lunes, pero de todas maneras vuelve a caber la definición de una jornada "muerta". Si bien los inversores volvieron al ruedo y alcanzaron a realizar operaciones por u$s 12 millones, superando levemente el promedio de los últimos meses (claro que si promediamos con los menos de u$s 3 millones del lunes, prácticamente nos ponemos a llorar) , esto apenas alcanzó para que el IPSA ganara 0,09%, cerrando en 1.004,77 puntos. Peor que lo ocurrido en Bolsa fue la depreciación del peso frente al dólar, que terminó en $ 742,5 por billete norteamericano. Tratando de buscar alguna razón para lo acontecido, los analistas apuntaron a la incertidumbre que genera la situación en el Golfo Pérsico y el temor a lo que podría decir en horas Colin Powell. Pero la verdad es que lo más preocupante fue el dato de la inflación mayorista de enero: 3 por ciento.
La buena noticia es que, a pesar de la caída de ayer, cuando el IPC retrocedió 1,05% para cerrar en 5.968,46 puntos, no se perdió todo lo ganado en la primera rueda de la semana. Más allá de esto, lo cierto es que hubo poco para alegrarse. Al momento de esbozar algún argumento del porqué del malhumor de los inversores, la mayor parte de los dedos acusadores apuntó a la creciente tensión militar entre los EE.UU. y Corea, por un lado, e Irak por el otro. Puede que sea así o no, pero afortunadamente deberemos esperar a mañana para enterarnos de la verdad, merced al descanso que nos permite hoy la celebración del Día de la Constitución. Si bien es cierto que el tema militar ocupó gran parte de los comentarios, también lo es que lo que se "robó" la atención de los inversores fue la nueva suba del dólar, que finalmente rompió la barrera de las 11 unidades, cerrando en $ 11,06 por dólar, marcando un nuevo mínimo histórico.




Dejá tu comentario