Los mercados que más siguen los argentinos
-
Para que salga bien el plan los que apostaron al dólar deben perder
-
El Gobierno aseguró que la pobreza infantil cayó a 42%, casi 30 puntos desde finales de 2023
La Bolsa de Tokio registró una marcada alza ayer tras el comienzo de la guerra en Irak, ante la creencia de los opera-dores de que el conflicto será breve y logrará sacar del poder al presidente Saddam Hussein. Así, el índice Nikkei avanzó 144 enteros (1,79%) y se ubicó en las 8.195 unidades, su nivel más alto en las últimas dos semanas. El inicio de la guerra incrementó el apetito comprador de los inversores, que buscaron tomar posiciones en acciones con buenas perspectivas ante una eventual victoria contundente de los Estados Unidos que reafirmaría su liderazgo en la economía global. Pero en la segunda mitad de la rueda la ola de compras menguó dada la cautela de los operadores, que se abstuvieron de realizar nuevas adquisiciones antes de conocer la política que seguirá el nuevo gobernador del Banco de Japón, Toshihiko Fukui.
La Bolsa de Londres cerró ayer con un alza marginal, en medio de una rueda caracterizada por su volatilidad. El índice FTSE 100 avanzó apenas 0,3 de punto, equivalente a 0,01%, y finalizó en las 3.765,7 unidades. Con la suba de ayer, el recinto de Londres sumó su sexta jornada consecutiva en ascenso. Sin embargo, tras los 500 puntos que subió la Bolsa desde mediados de la semana pasada, ayer los inversores comenzaron a dividirse entre aquellos que optaron por vender acciones (para capitalizar las ganancias de días atrás) y los que continuaron tomando posiciones en valores bursátiles. Entre lo más destacado de la sesión, los títulos de la cadena de supermercados Safeway volvieron a caer luego de trascender que sólo uno de sus cinco posibles compradores superó la investigación realizada por la Comisión Reguladora de la Competencia británica.
Con apenas u$s 180 millones negociados en acciones (lo que demostró el escaso interés de los inversores), y a pesar de que muchos intentaron vincularlo todo con las noticias que llegaban desde el Golfo Pérsico, resultó relativamente fácil para las empresas del sector exportador liderar la suba del Bovespa. Es así como de la mano de CST, Acesita, la CSN y Embrear, el índice subió 1,39% para quedar en 11.158,98 puntos. Para cualquiera que siga con alguna asiduidad las acciones paulistas, no harían falta más explicaciones, pero lo cierto es que la suba de este sector estuvo vinculada con una noticia no demasiado buena, como fue una nueva suba en el precio del dólar (esta vez de 0,25%), que cerró en R$ 3,477. A pesar del mal humor en el frente cambiario, los títulos de la deuda soberana continuaron el camino alcista de las últimas jornadas, y el C-Bond ganó más de 0,15%. De todas formas, prima una sensación de mucha cautela.
Si bien las acciones continuaron ganando terreno -aunque lentamente, como ha sido la tónica de las últimas ruedas-, el nuevo retroceso del peso ante la moneda norteamericana demuestra que no es demasiado el entusiasmo entre los inversores, especialmente los extranjeros, que han estado notoriamente ausentes en las últimas ruedas. Puestas las cosas en números, mientras el IPSA ganó 0,57% para cerrar en 1.022,93 puntos, la moneda retrocedió 0,51% quedando en $ 742,8 por dólar. Si bien el precio del petróleo marcó una nueva baja en el mercado internacional, el efecto negativo que podría tener sobre los precios locales cualquier suba del crudo fue lo que más se citó al momento de explicar el porqué del desánimo entre los inversores. El otro punto que preocupó a los inversores fue la posibilidad de represalias económicas por parte de los EE.UU. a la decisión chilena de no apoyar la acción militar sobre el Golfo Pérsico.
Como se esperaba, otra de las grandes casas bursátiles norteamericanas, el CSFB, bajó las proyecciones de crecimiento mexicanas, mientras muchos especulaban cuál será el costo de la "prima castigo" que tendrá la decisión de Vicente Fox de no apoyar a los EE.UU. en su aventura militar. A pesar de esto, y con un volumen negociado que redondeó los u$s 70 millones, el IPC cerró el día con una ganancia de 0,51% al quedar en 6.048,41 puntos. Si bien las acciones parecieron comportarse de manera independiente a las noticias que provenían desde le Golfo, el peso comenzó a retroceder apenas se anunciaron los primeros bombardeos sobre Bagdad, recuperándose al cierre a $ 10.845 por dólar, cuando las tropas de la coalición tomaron el pueblo fronterizo de Un Quasar. Claro que también tuvo su importancia el cambio de reglas de intervención que anunció la Comisión Cambiaria para el mes de mayo.




Dejá tu comentario