Los cambistas y operadores de la City porteña coincidieron con el informe del Banco Central que estima un dólar de $ 3,60 hasta marzo del año próximo. Sin embargo, advirtieron que para que ello se cumpla es necesario que se den dos premisas «básicas»: primero, que se cierre lo antes posible un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que permita descomprimir el delicado cronograma de vencimientos de corto plazo, a la vez que evite un default con los organismos internacionales.
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Segundo, y no menos importante, que las internas políticas hasta las próximas elecciones se desarrollen bajo un clima tendiente al consenso y al surgimiento de un gobierno con el liderazgo suficiente para tomar las medidas necesarias para comenzar una recuperación.
«Si nos atenemos a variables estrictamente monetarias y cambiarias, es decir miramos cómo está evolucionando el mercado, las reservas y los depósitos, no veo problemas para que el dólar se mantenga, e incluso baje de aquí a marzo. Pero si extendemos el campo de análisis a los factores institucionales que pueden generar ruido en el mercado, la cuestión cambia», explicó el gerente de una de las casas de cambio más tradicionales de la City. «En este sentido, será crucial lograr un acuerdo con el FMI, más por el gesto que ello implica que por lo que puede aportar a la economía real. También será importante que los políticos asuman la gravedad de la situación y realicen internas ordenadas, sin desbordes y que permitan arribar a la elección para que se manifieste la población libremente», agregó el cambista.
Su diagnóstico coincidió con el de Rafael Ber, de Argentine Research, para quien «no existen inconvenientes en tener un dólar entre 3,55 y 3,75 pesos durante los próximos meses». Ber calificó esta situación como «altamente probable», siempre y cuando se concrete «una transición gubernamental ordenada y se alcance un roll-over con el Fondo». Para reforzar su pronóstico, aseguró que el ingreso de divisas en los próximos meses está asegurado por «el estiramiento de los saldos de la cosecha gruesa, lo que tiene que ver con los buenos precios de estos productos a nivel internacional».
•Razonable
Más escéptico, Eduardo Blasco, de Maxinver, evaluó que «es razonable que el Banco Central lance estos mensajes de estabilidad para buscar fortalecer la calma que está logrando en el mercado». Sin embargo, el analista admitió que, más allá de esto, la situación actual de la Argentina «no es tan dramática» como hace algunos meses y que, «si se comienza a dar estabilidad en las reglas de juego, el dólar puede mantenerse en torno de los 3,60 pesos».
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