16 de noviembre 2005 - 00:00

Los pasos a seguir para poder blanquear personal doméstico

Aunque todavía no está promulgada ni reglamentada la ley que permite desgravar del Impuesto a las Ganancias los sueldos y aportes pagados al servicio doméstico, los potenciales beneficiarios de la nueva norma se pueden ir preparando para presentar la documentación, sobre todo en el caso de la cuarta categoría de contribuyentes (personal en relación de dependencia).

Por año se podrán desgravar hasta $ 4.020 y por mes hasta $ 335. La suma es muy significativa si se considera que por seguro de vida se pueden desgravar hasta $ 996,23. Asimismo, dentro de las deducciones personales, por cada hijo se deducen hasta $ 1.200 por año.

La apuesta del gobierno es que los ingresos generados por el blanqueo de empleadas domésticas, de las cuales 95% no están registradas, serán superiores a lo que se pierda en la recaudación de Ganancias al permitirse esta nueva deducción.

Para poder ser beneficiario del régimen, el empleador debe otorgarle a la empleada las condiciones de trabajo fijadas en los decretos 326 y 7979 de 1956, y hacerla inscribir en el régimen especial de seguridad social (que se encuentra en la Ley 25.239 dictada en abril de 2000).

Este régimen es obligatorio para la empleada, de modo que no puede negarse a hacer los trámites correspondientes.

Para poder ser blanqueada, la empleada doméstica debe tener en regla su documentación. Con el documento de identidad debe dar los siguientes pasos:

1) Concurrir a una oficina de la ANSeS y solicitar el número de CUIL.

2) Inscribirse en una dependencia de la AFIP, llenando el formulario N° 102, y realizar el primer pago en un banco. La empleada doméstica recibe dos talones: uno para el empleador y otro para ella. El aporte obligatorio para el dador del trabajo es de $ 35 por más de 16 horas semanales de trabajo, $ 24 por 12 a 16 horas, y $ 12 por 6 o más horas; en todos los casos la empleada debe pagar $ 20.

3) Por último, deberá elegir una AFJP e inscribirse en la obra social.

Según fuentes sindicales, hasta ahora la situación más común es la del aporte de $ 35, a los que la empleada debe agregar $ 20, pero solamente hay 15.000 personas inscriptas en el régimen.

A partir de la ley, uno de los problemas que se presentará es que si la empleada trabaja en más de un hogar y acumula los aportes de dos o tres empleadores, deberá conseguir recibos por $ 12 o $ 24, si los dadores de trabajo se lo exigen.

Según algunos expertos en derecho laboral, el problema es que el blanqueo no sólo implicaría pagar el aporte previsional, sino además aplicar las condiciones de trabajo fijadas en la legislación.

Esto significa que el empleador deberá:

• Confeccionar un recibo de sueldo con duplicado para la empleada, en el que figuren su nombre, domicilio y número de CUIT o CUIL, el nombre y número de CUIL de la trabajadora, y su fecha de ingreso.

• El recibo debe incluir la categoría: de primera a cuarta corresponde a empleadas sin retiro según la actividad realizada, y la quinta corresponde al personal con retiro, que trabaje no menos de 4 días por semana y por lo menos 4 horas cada jornada (los dos requisitos deben darse juntos).

• Si la empleada trabaja menos del tiempo establecido (según los decretos de 1956 que están vigentes), está obligada igualmente a realizar los aportes al régimen jubilatorio, pero desde el punto de la relación con el dador de trabajo es autónoma.

• En esta última situación no corresponden aguinaldo, vacaciones ni indemnización en caso de despido.

• Pero si la empleada trabaja 4 o más días por semana y 4 o más horas cada vez, tiene derecho a vacaciones, aguinaldo, feriados, indemnización en caso de despido sin causa, y licencia de hasta 30 días por enfermedad en el caso de personal sin retiro.

Puede presumirse que los servicios considerados personales, como el doméstico, están en un momento de mayor demanda en comparación con 2002 y 2003. Este hecho más la necesidad de legalizar al personal dentro del hogar por razones de seguridad y de evitar el riesgo de un juicio, unido al aliciente de deducirlo de Ganancias, deberían impulsar el blanqueo de empleadas domésticas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar