8 de agosto 2026 - 15:01

Los precios de la carne vacuna dieron un respiro en julio pero acumularon subas de más del 50% en un año

En el AMBA los valores disminuyeron, pero otras provincias evidenciaron aumentos respecto a junio. Los datos fueron publicados en el último Informe Mensual de Precios de la Carne Vacuna del IPCVA.

Los precios de la carnes se estabilizaron en julio.

Los precios de la carnes se estabilizaron en julio.

Mariano Fuchila

El precio de la carne vacuna mostró señales de estabilización durante julio de 2026, aunque el panorama cambió según la región del país. Mientras en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) los valores retrocedieron frente a junio, en Rosario y Córdoba registraron leves incrementos. La comparación interanual, en cambio, expuso aumentos superiores al 50% en las tres plazas analizadas.

Los datos surgieron del último Informe Mensual de Precios de la Carne Vacuna elaborado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), que relevó AMBA, Rosario y Córdoba durante la primera y tercera semana de julio. El estudio recopiló más de 30.000 precios por semana entre carnicerías y supermercados.

El relevamiento mostró, además, que la estabilidad mensual no alcanzó para compensar el fuerte encarecimiento que experimentó la carne durante el último año. En el AMBA, el precio promedio se ubicó en $18.478 por kilo; en Rosario alcanzó los $19.226 y en Córdoba llegó a $19.532.

La carne bajó en el AMBA durante julio

En el AMBA, los diferentes cortes vacunos registraron una caída promedio del 0,7% mensual, mientras que en la comparación con julio de 2025 acumularon un incremento del 52,4%. El comportamiento contrastó con el del pollo y el pechito de cerdo, que retrocedieron 0,9% durante el mes y aumentaron 27,4% y 24,9% interanual, respectivamente.

Los precios de la carne registraron una caída promedio del 0,7% mensual en julio.

Los precios de la carne registraron una caída promedio del 0,7% mensual en julio.

La evolución tampoco resultó uniforme dentro del área metropolitana. Los precios disminuyeron 2% en el oeste del Gran Buenos Aires, 1,1% en el sur y 0,8% en el norte, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires avanzaron 0,7% respecto de junio.

El informe encontró diferencias según el nivel socioeconómico de los barrios relevados. En los puntos de venta ubicados en zonas de nivel socioeconómico alto, la carne bajó 1,9%; en los sectores de nivel bajo retrocedió 0,9% y en los de nivel medio disminuyó apenas 0,2%.

También apareció una brecha según el canal de comercialización. Los supermercados registraron una reducción mensual del 1,5%, frente a una baja del 0,4% en las carnicerías. En la comparación interanual, los valores de las carnicerías quedaron 56,6% por encima de julio de 2025, mientras que en las grandes superficies el incremento fue del 43,3%.

De hecho, el IPCVA señaló que durante julio los supermercados resultaron relativamente más económicos que las carnicerías. La relación calculada por el organismo indicó que con el valor de un kilo promedio de carne comprado en un supermercado se adquirieron 0,88 kilos en una carnicería.

Cuáles fueron los cortes que más subieron y cuáles bajaron

Dentro del AMBA, el comportamiento de los cortes también mostró importantes diferencias. El osobuco encabezó las subas mensuales, con un avance del 2%, seguido por la paleta y la falda, ambas con 1,2%, y la cuadrada, con 1,1%.

En sentido contrario, algunos cortes presentaron bajas superiores al promedio general. El vacío retrocedió 3,9%, el matambre cayó 2,5% y la nalga disminuyó 2%, lo que contribuyó a que el valor promedio de la carne terminara julio por debajo del registrado durante junio.

Las diferencias entre carnicerías y supermercados también fueron considerables según el producto. El asado resultó $3.751,90, o 19,8%, más barato en supermercados; la falda, $4.427,90 (35%) más económica; la picada común, $2.241,70 (19,1%); y la carnaza común, $4.596,40 (32,1%). En la nalga, uno de los cortes más utilizados para preparar milanesas, la diferencia alcanzó los $3.796,20 (16,8%) a favor de las grandes superficies.

No ocurrió lo mismo con todos los cortes. El lomo resultó $2.090,70 (7,5%) más caro en los supermercados y la colita de cuadril, $2.001,90 (8,5%) más costosa que en las carnicerías.

Rosario y Córdoba mostraron aumentos

La tendencia resultó diferente fuera del AMBA. En Rosario, el precio minorista promedio de la carne vacuna aumentó 0,5% durante julio y acumuló un salto del 54,2% interanual. La media res, por su parte, retrocedió 0,2% mensual, aunque quedó 49,2% por encima del nivel de julio de 2025.

Entre los cortes comercializados en la ciudad santafesina, la falda registró la mayor suba mensual, con 3,1%, seguida por el osobuco (2,8%) y la picada común (1,8%). Por el contrario, el matambre bajó 1,1%, el roast beef disminuyó 0,5% y el peceto retrocedió 0,3%.

En Córdoba, el incremento mensual fue todavía más moderado: la carne vacuna avanzó apenas 0,1% frente a junio, pero presentó la mayor suba interanual entre las tres plazas relevadas, con un 56,2%. La media res cayó 0,3% mensual y aumentó 56,1% respecto de julio de 2025.

El roast beef encabezó los incrementos cordobeses con 1,8%, seguido por el lomo (1,4%) y la falda (1,1%). En el extremo contrario se ubicaron el peceto (-1,5%), el matambre (-1,4%), el bife ancho (-1,2%) y el osobuco (-1,2%).

La brecha con el pollo y el cerdo

Otro indicador relevante para analizar las decisiones de consumo fue la relación entre el precio del asado y el de otras proteínas. Según el informe, durante julio con el valor de un kilo de asado se pudieron comprar 3,58 kilos de pollo fresco, mientras que la equivalencia con el pechito de cerdo llegó a 1,95 kilos.

En el acumulado de 2026, la brecha resultó todavía más marcada. El poder de compra equivalente de un kilo de asado alcanzó un promedio de 3,74 kilos de pollo, un 20,5% más que en el mismo período de 2025. Frente al pechito de cerdo, la relación promedio llegó a 2 kilos, con una diferencia interanual del 32,1%.

Así, julio dejó un freno en la evolución mensual de los precios de la carne vacuna, particularmente en el AMBA, pero mantuvo una marcada brecha frente a otras proteínas y aumentos interanuales de entre 52% y 56% en las principales plazas relevadas.

Los números del IPCVA reflejaron un mercado con diferencias importantes según la región, el comercio elegido y el corte, en un escenario en el que el precio continuó siendo un factor central para las decisiones de consumo de los hogares.

Te puede interesar