31 de enero 2003 - 00:00

Lula sorprende: recorta gastos para pagar deuda

Brasilia (Ansa) - Brasil no sólo superó la meta de superávit fiscal primario (antes del pago de deudas) acordada con el Fondo Monetario Internacional para 2002 y pagó 590 millones de dólares más de intereses por la deuda de lo que se preveía, sino que el gobierno está estudiando otro fuerte recorte adicional del gasto para despertar la confianza de los mercados de capitales. Brasil quiere volver a tener crédito y, para eso, al margen de lo que pidió el FMI, el gobierno de Lula va a recortar 15% el gasto. De esta manera, piensa obtener más superávit fiscal y destinar más recursos para cumplir con sus compromisos.

La deuda líquida del sector público llegó en 2002 a 881.108 millones de reales, 245 mil millones de dólares
al cierre del miércoles, equivalente a 55,9% del Producto Bruto Interno (PBI).

La deuda pública presentó un crecimiento de 3,32 puntos porcentuales en relación con 2001, que fue de 52,6% del PBI. «Eso se debió al alza del dólar, que a su vez fue provocada por la incertidumbre política. La relación entre la deuda y el PBI debería bajar en los próximos meses», evaluó Altamir Lopes, jefe del Departamento Económico del Banco Central.

Lopes agregó que el crecimiento de la deuda pública «fue relativamente pequeño», ya que la devaluación cambiaria fue de 52,3%, y la deuda sólo creció 3,32 puntos.

Según los datos del Banco Central, el esfuerzo fiscal del gobierno de Fernando Henrique Cardoso durante 2002 fue el mayor de la historia de este país y llegó a 52.364 millones de reales (14.500 millones de dólares), 4,06% del PBI.

La meta acordada con el FMI era de 50.300 millones de reales (14 mil millones de dólares), equivalente a 3,88% del PBI.

En 2001, el sector público consolidado había alcanzado un superávit primario equivalente a 3,7% del PBI.

En tanto,
el gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva prepara un ajuste de entre 10 y 15% del gasto público para aumentar la cantidad de dinero reservada al pago de intereses de la deuda y enfrentar las consecuencias de una posible guerra en Irak.

El ministro de Economía, Antonio Palocci, informó que el gobierno divulgará la próxima semana el decreto de programación financiera y presupuestaria para 2003 «con las contenciones de gastos necesarias».

• Superávit fiscal

De acuerdo con Palocci, a pedido del presidente Lula Da Silva, el ajuste fiscal no afectará al gasto social.

Palocci ya anticipó que la meta de superávit fiscal primario acordada con el FMI será elevada de 3,75 a
«más de 4 por ciento» del PBI para impedir que la deuda siga creciendo.

Palocci considera que el ajuste volverá a poner de buen humor a los operadores del mercado financiero, con lo cual bajarán la cotización del dólar y el riesgo-país.

El equipo económico de Lula Da Silva también está preocupado por
los efectos en la economía local de un posible ataque de los Estados Unidos a Irak.

Según las previsiones del Banco Central, una guerra elevaría el precio del petróleo y de los combustibles, lo cual tendría un impacto en el resto de los precios internos.

Según la prensa local, Palocci quiere llevar la meta a 4,5% del PBI, lo cual implicaría un recorte del gasto público no obligatorio de 15%, que es lo que esperan los operadores del mercado financiero. Ese recorte afectaría, en especial, a las inversiones planificadas para este año.

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