Este implica que los empleadores deberán liquidar 20% menos que el correspondiente a la doble indemnización vigente hasta junio de 2004, por cada trabajador despedido sin causa justa, contabilizando todas las retribuciones posibles. En teoría este esquema debería repensarse cada vez que se anuncie la evolución del desempleo, y reducirlo cada vez que la desocupación baje hasta llevarlo hipotéticamente a un nivel simple cuando el índice llegue a 8%.
La doble indemnización, hoy reducida en 20%, fue un esquema impulsado en marzo de 2002, cuando el país era conducido por
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