3 de diciembre 2002 - 00:00

Más flojo de lo que se esperaba

Más flojo de lo que se esperaba
Arrancó diciembre, y, a pesar de que muchos apostaban a que lo haría a "toda máquina", las primeras horas mostraron un mercado débil y, si se quiere, hasta confuso. Apenas una hora alcanzó para derribar el optimismo de quienes apostaron poco antes del arranque a que los buenos números del "viernes negro" (así se conoce al viernes inmediato posterior al Día de Acción de Gracias, pero en este caso negro significa que los números contables son positivos y no rojos o negativos), el segundo día de mayores ventas del año y que mostraron un incremento de 12% en las ventas del fin de semana superando todas las expectativas, serían más que suficientes para terminar de adentrarnos en el tan ansiado "bull market". Es cierto que a los 30 minutos de que sonara la campana el Promedio Industrial mostraba una mejora de casi 23% desde el mínimo del 9 de octubre pasado, pero para cuando se escuchaba el tañido que marca el cierre de las operaciones, ésta se reducía a 20,8%, poniéndonos otra vez a la vera de salirnos de lo que tradicionalmente se define como un mercado alcista. Para la mayor parte de los analistas, el responsable del cambio de humor fue el reporte ISM, que mostró que el sector de las manufacturas sigue en recesión. Es posible que así haya sido, pero la verdad es que por sobre todas las cosas al mercado parece estar costándole demasiado romper de manera clara esta barrera de 20%. El problema es que el Dow ya contabiliza 9 semanas consecutivas de suba y al menos estadísticamente cada día estamos más cerca de encontrarnos con una que termine en negativo. Tal vez en unos días lleguemos a ganar 4% o 5% adicional para permitirnos celebrar en pleno. Mientras tanto, hay que preguntarse por qué parece tan difícil lograr una mejora tan chica.

Dejá tu comentario

Te puede interesar