22 de enero 2002 - 00:00

Más presiones para destrabar venta de trigo

Brasil continúa presionando a la Argentina con liberar sus aranceles para importar trigo de los Estados Unidos y Canadá, ante la demora de los embarques y el riesgo de quedar desabastecido. El país vecino es el principal comprador de trigo argentino, con 7,3 millones de toneladas anuales, 67 por ciento del saldo exportable.

La Confederación Nacional de la Agricultura (CNA) se manifestó en contra de cualquier intento de reducir la Tarifa Externa Común (TEC) del trigo. En tanto, desde el Ministerio de Agricultura y Abastecimiento brasilero se consideraba «real la hipótesis de eliminar la tributación de 11,5 por ciento, frente a las dificultades de provisión de trigo de la Argentina y la posibilidad de desabastecimiento del producto en el país». De cumplirse las afirmaciones brasileras, la Argentina perdería su mejor cliente y la posibilidad de colocar más de 8 millones de toneladas para el año próximo, debido al aumento de la cosecha local, un tema que preocupa al secretario a cargo de Agricultura, Miguel Angel Paulón.

La situación para los exportadores argentinos es muy complicada. Muchos están pidiendo mercadería prestada para poder cumplir con los compromisos. En tanto, un grupo importante está al punto de la quiebra. Según fuentes del sector, los molineros brasileros «están amenazando para 'voltear' el arancel».

• Reducción

Por su parte, los datos de la cartera agrícola que dirige Marcus Vinicius Pratini de Moraes indicaban que existen 1,1 millón de toneladas contratadas que no ha llegado a Brasil. «Hay aún 800.000 toneladas de trigo brasileño que no fueron comercializadas; sólo esos números están garantizando el abastecimiento por más de 40 días», indicó Pratini de Moraes. No obstante, en el mercado carioca quedarían aún entre 25 y 30 días de trigo argentino. La reducción provisoria del arancel externo común, prevista en la Resolución 69 de Mercosur, sólo se podrá utilizar, de existir la imposibilidad del abastecimiento normal en la región. En este caso, la Comisión de Comercio de Mercosur, que se reunirá los días 27 y 28 febrero próximo, podrá examinar la cuestión, pero de todas formas los cuatro países deben aprobar la solicitud, mientras que aún no existe una posición formal al respecto.

En las últimas campañas, Brasil redujo su producción de trigo de 5 a 2,8 millones de toneladas, debido al alto costo que le significaba. Los productores argentinos aseguraban ayer que importar trigo estadounidense va a aumentar los costos de los molineros brasileros, además de tener que adaptarse a una calidad diferente. Asimismo, la cercanía de los embarques es una de las ventajas que tiene la Argentina, ya que un embarque tardaría 25 días en llegar desde el país del Norte a los puertos brasileros.

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