Más trampa: resolución aún no puede derogarse

Economía

El debate en el Congreso por la ratificación de la Resolución 125 que fijó las retenciones móviles ya tiene tantos problemas técnicos como políticos. Algunas de esas cuestiones abonan aún más la idea de una trampa tendida por el gobierno al mandar el proyecto al Congreso, sabiendo que la oposición tiene las manos atadas para tomar algunas resoluciones, ni siquiera en el caso de que consiguiera los votos.

Uno de ellos fue profusamente denunciado el fin de semana, entre otros, por Mario Cafiero. El tema es que los diputados de la oposición sólo tendrán la opción de ratificar o no tratar la Resolución 125, pero nunca podrían derogarla.

Cuando recién se inició la crisis con el campo, el kirchnerismo impulsó la votación en Diputados de una resolución de apoyo a la política agropecuaria del gobierno. Al final de esa sesión, la oposición avanzó con un proyecto de ley para derogar la Resolución 125. Ese proyecto, que llevaba las firmas de Federico Pinedo, Oscar Aguad, Norma Morandino, Adrián Pérez y Luis Lusquiños fue rechazado por 26 a favor contra 132 negativos.

De acuerdo con el artículo 81 de la Constitución nacional, «ningún proyecto de ley desechado totalmente por una de las cámaras podrá repetirse en las sesiones de aquel año». Por lo tanto, sería imposible impulsar una derogación de la 125. La oposición sólo puede aspirar a modificarla o ratificarla. Eso explica que tanto Pinedo como Aguad y Pérez declararan la semana pasada su aspiración de «lograr un dictamen común con la mayoría». Por ejemplo, un proyecto alternativo que modifique las alícuotas de las retenciones móviles, algo a lo que el oficialismo todavía no está dispuesto.

  • Técnicas

    Esa encerrona del kirchnerismo -que siempre supo que la vía de una derogación de la Resolución 125 está cerrada al menos hasta el próximo año- es lo que Cafiero llamó la «Trampa 22», apelando a la novela donde Joseph Heller describe una paradoja en la ley por la que alguien es siempre perjudicado sin importar el camino que tome.

    Y en realidad es una muestra también de las técnicas legislativas que aplica el kirchnerismo en el Congreso: sus victorias muchas veces están teñidas de chicanas y trampas legales que vacían de contenido los debates.

    Pero también se plantea otra discusión sobre la situación legal actual de la Resolución 125: «En el art. 1 del proyecto se dispone ratificar las resoluciones 125 del 10 de marzo de 2008, su modificatora 141 del 13 de marzo de 2008 y su derogatoria 64 del 30 de mayo de 2008. ¿Pero si las dos primeras están derogadas por la tercera, por qué se las menciona inútilmente? Porque el proyecto 920-D-08, presentado por los diputados de la oposición Pérez, Pinedo, Aguad, Morandini, y Lusquiños, tratado y rechazado en la sesión del 26 de marzo, proponía derogar las resoluciones 125 y 141, y a ésas se quiere asir a toda costa el Poder Ejecutivo, aunque no estén en vigencia. Para impedir cualquier intento de derogación de la actualmente vigente Resolución 64/8, que reemplazó a ambas, mezclando así todo en una misma bolsa», dice Cafiero en su denuncia.

    Salir de este conflicto legal sin ratificar la Resolución 125 parece imposible, salvo que se apele al proyecto que propone toda la oposición -y al que también Cafiero hace referencia-por el que se propone que el Congreso recupere la delegación de facultades en materia de aranceles a la exportación, que el Poder Ejecutivo se adjudicó durante la dictadura militar -dentro del Código Aduaneroy que hoy sigue siendo utilizada por el gobierno para modificar las retenciones.
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