McDonald's exporta modelo argentino de cafetería "espresso"
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Woods Staton
Los expertos, sin embargo, dudan de que Starbucks pueda hacer pie con éxito en la Argentina, dado que vienen a ofrecer una línea de productos de la que los consumidores locales vienen abastecidos desde hace más de un siglo en los más recónditos rincones de la geografía nacional. Además, el lugar de las cafeterías en cadena ya está ocupado con nombres tradicionales como Martínez, Havanna y Bonafide, a los que se enfrentan otros recién llegados como Aroma, The Coffee Store y los propios McCafé, en este caso impulsados por la «locomotora» de la marca de hamburgueserías.
El plan de McDonald's, según se anunció ayer, es ofrecer capuchinos y «lattes» (lo que aquí se conoce como «lágrima» y en España como «mancha») en todos sus locales de Estados Unidos, que superan los 14.000.
El plan fue dado a conocer ayer por el matutino «The Wall Street Journal», en base a la revelación de memorandos internos de la cadena de hamburgueserías. Allí también se indica que las cafeterías requerirán la incorporación de «personal especializado en la preparación de estas bebidas» y que el negocio generará unos u$s 1.000 millones adicionales a la facturación anual de la empresa, que se estiman en u$s 21.600 millones en 2008. El diario agrega que esta nueva línea de productos representará «la mayor modificación en los menús de la cadena de restoranes de los últimos treinta años».
La noticia no podría haber llegado en peor momento para Starbucks, que ahora apunta a expandirse en el exterior de Estados Unidos porque sus operaciones domésticas exhiben un peligroso estancamiento y hasta un acentuado retroceso en algunas áreas de ese país. De hecho, el valor de su acción cayó 48% durante 2007, por el temor de los inversores a una derrota estratégica contra otras cadenas de consumo. Esta crisis motivó incluso que ayer se anunciara el desplazamiento de su CEO Jim Donald, que según el comunicado «deja la compañía de inmediato». En su reemplazo reasumirá las riendas de la cadena su fundador Howard Schultz. También admitieron que «Starbucks reducirá el ritmo de apertura de cafeterías en Estados Unidos, para mejorar el desempeño de sus actuales tiendas.»
En sentido inverso, las cuentas de McDonald's, tras la venta de todas sus tiendas en América latina, están casi saneadas y el año pasado su acción ganó 33%. Cabe recordar que a mediados del año pasado todas las sucursales de McDonald's en la región (desde México hasta la Argentina) fueron adquiridas por el colombiano-estadounidenses Woods Staton (que fue quien introdujo la marca en Sudamérica) junto con el fondo de inversión Capital Partners.



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