24 de marzo 2003 - 00:00

Menem anularía contrato del asesor financiero de Lavagna

Juan Carlos Romero acusó a Eduardo Duhalde de su intento de cooptar al futuro gobierno dejándole la herencia que le permita controlar a quien lo suceda. Por eso revisará, si gana la fórmula que integrará con Carlos Menem, todo lo recibido, como el contrato de un asesor financiero para renegociar la deuda.
Juan Carlos Romero acusó a Eduardo Duhalde de su intento de cooptar al futuro gobierno dejándole la herencia que le permita controlar a quien lo suceda. Por eso revisará, si gana la fórmula que integrará con Carlos Menem, todo lo recibido, como el contrato de un asesor financiero para renegociar la deuda.
Milán, Italia (enviado especial) - El compañero de fórmula de Carlos Menem, Juan Carlos Romero, anticipó detalles del plan de acción en materia económica en caso de triunfar en las próximas elecciones. Viajero frecuente a las reuniones de organismos internacionales, como la que está organizando en esta ciudad el Banco Interamericano de Desarrollo, Romero expuso ya en la sesión del sábado, en la que compartió el estrado con empresarios y funcionarios de México y Colombia. Hoy el candidato a vicepresidente partirá rumbo a Madrid donde fue invitado a exponer por la cámara que aglutina a las empresas españolas con presencia en la Argentina. El miércoles está prevista su llegada a Buenos Aires.

En el hotel Fiera Milano, donde se hospeda -lugar en el que casualmente se concentró la Juventus para el partido del sábado con el Milan, lo que generó algunos contratiempos por la aglutinación de simpatizantes-, habló con este diario de temas de actualidad económica. Aseguró que el banco Lazard Fréres -surgido de una polémica licitación- no debe seguir con el contrato para asesorar al gobierno en la renegociación de la deuda, que se deben privatizar todos los bancos provinciales (el de Buenos Aires incluido), que hay que dividir el Ministerio de Economía y que el rescate de cuasi monedas se parece más a un salvataje.

A continuación, las principales afirmaciones de Romero en esta ciudad:

Banco Central: «Mientras cuiden al Banco Central, se pueden quedar (en referencia a Alfonso Prat-Gay). Cuidarlo significa hacer el esfuerzo de preservar el valor de la moneda y que hagan una buena superintendencia y control. No hay ningún problema en darle la continuidad y al mismo tiempo terminar con la incertidumbre de que un cambio de gobierno significa un cambio de directores. Queremos restablecer la autonomía del Central, una ley cuyo proyecto original es de autoría mía».

Banca pública: «El Banco Provincia nunca pagó impuestos, ya que se basa en el Pacto de San José de Flores, pero a la hora del quebranto no pide redescuentos por ese pacto, sino al Banco Central. Hay que hacer lo mismo que se hizo con los otros bancos provinciales, es decir, transferirlos a otros bancos, preferentemente de capitales nacionales. No enajenarlos a bancos extranjeros. El Nación es distinto, pero igual hay que hacerlo eficiente a la hora de financiar y dar apoyo a la empresa nacional. Hay que profesionalizarlo no privatizarlo. Salvo el Nación, todos deberían estar en manos del sector privado. Hay que prohibir además a bancos financiar a la Nación, a provincias y a municipios. Nunca más deben competir con empresarios para dar créditos».

Rescate de bonos provinciales: «No está claro si lo va a hacer subsidiando a provincias o si prestándoles. Si presta, puede ser subsidiando. El levantamiento de monedas que el gobierno quiere apurar para salvar Buenos Aires y Córdoba no puede ser a expensas de las provincias que se administraron bien. A una provincia que tiene déficit no se le puede dar ese levantamiento de monedas. Más que ordenar, el gobierno busca conseguir adhesión política y a otras salvarlas para que no se encuadren en disciplina fiscal.. Suena más a salvataje que a un ordenamiento de la economía».

Ministro de Economía: «No es bueno vivir angustiado en función del humor de ministros y esperar decisiones mágicas. ¿Quiénes son ministros de Europa y Estados Unidos? La gente no lo sabe en esos países. Es un engranaje más. En la Argentina terminamos convirtiendo a los ministros de Economía en ministros estrella y desde Martínez de Hoz en adelante nos estrellaron. Lo que hay que tratar es no generar esa acumulación de decisiones en una persona que no pueda manejarlas. Un ministro a cargo de ingresos públicos, tesorería, contaduría, finanzas, deuda externa, organismos internacionales, ejecución del presupuesto, son bastantes tareas. Y aunque además se encargue de obras públicas, minería, pesca, energía, combustibles... Son muchas tareas para un ministro que va a estar sobrecargado de por sí. La idea es que esté más equilibrado el peso de responsabilidades entre ministerios o secretarías si se cambia la ley de ministerios».

Proyectos al Congreso: «Hay que tener unas normas de entrada racionales como la nueva ley de ministerios y algunas facultades para renegociar contratos y concesiones. No veo necesario que se vaya a tocar el sistema impositivo de entrada; la ley de coparticipación hay que discutirla y tratarla. No veo que vaya a haber un paquetazo de leyes. Mi idea -vamos a consensuarlo- es que no haya sobresaltos y la gente tenga tranquilidad para reacomodarse. Volver a tener previsibilidad que no se da con leyes, sino con actitud y confianza, como la que va a generar Carlos Menem».

Plan Jefas y Jefes: «Hay que distinguir de aquellos sectores que no pueden dar contraprestación laboral, como mujeres a cargo de niños. Pero a la gran masa de beneficiarios que puedan dar una contraprestación laboral se le va a encontrar la forma de que den una, hasta tanto empiecen a encontrar trabajo. Con el padrón una vez depurado se les va a dar ventajas relacionadas con el costo laboral a empresas que contraten gente de ese padrón. Sí se va a acabar la intermediación de las ONG, de políticos, de piqueteros, entre el beneficio y el beneficiario. No puede haber en el medio nadie, y es una enorme corrupción que el gobierno alienta negociando con pseudodirigentes para darles prebendas a los que extorsionan al mismo gobierno y a la gente».

Herencia: «El plan B de este gobierno es hipotecarle todo al próximo. No sabemos qué hacer con la deuda y ya tenemos un banco que está cobrando comisiones. Primero determinemos qué vamos a hacer y para ello no hace falta contratar consultores o asesores. Una vez que sepamos qué hacer, vamos a discutir a cara descubierta sin ningún intermediario que cobre comisión. Ese contrato con el banco asesor (Lazard Frères) tiene que fenecer automáticamente. Todas las cosas son demagogia: abrir el «corralón» para que lo pague el próximo gobierno, aumentar salarios empujando inflación, suba nominal en el plan Jefas y Jefes... Lo que se quiere es hipotecar la próxima gestión. Si es Menem, es para condicionarlo, y si no es Menem, para presionarlo y tenerlo dominado. Ese es el estilo de Duhalde y lo va a tratar de hacer».

Entrevista de Guillermo Laborda

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