24 de noviembre 2008 - 00:00

Mercados complicados por baja recaudación

El viernes, el Banco Central tuvo que vender dólares porque la demanda está al acecho. En las casas de cambio subió a $ 3,35, pero no hay peligro de desbordes. La entidad que preside Martín Redrado mostró que con poco puede controlar los precios de la divisa. Lo único que no puede hacer es calmar la demanda del público, que sigue comprando dólares como refugio. El mercado marginal sigue operando con valores muy cercanos al precio de las casas de cambio. El viernes vendían dólares a $ 3,38.

El Central tampoco puede mejorar la cotización de los bonos argentinos, pese a que es uno de los más grandes compradores en el Mercado Abierto Electrónico (MAE). Sus títulos preferidos son el cupón PBI y el BODEN 2012 en dólares. Ambos tuvieron subas importantes el último día de la semana.

Pero estas compras no generan entusiasmo y no hay seguidores. Los bonos están agonizando por la incredulidad de los ahorristas en los índices del INDEC, por el default de Ecuador y por la caída de la recaudación que hace temer que no se paguen. Un país que estatizó Aerolíneas Argentina y los fondos de los jubilados puede proclamar el default y decir que es una medida de soberanía. El ejemplo de Rafael Correa, el presidente de Ecuador que ha llegado a dejar de pagar una deuda con Brasil y está al borde de romper relaciones, puso demasiado sensibles a los inversores.

Con esta desconfianza hoy abrirá el mercado. Los días que vienen para la Argentina no parecen ser los mejores. Son días de conflicto y desbordes, donde se van a agudizar los reclamos de todos los sectores.

La caída de venta de los productos electrónicos, aunque el INDEC no refleje estos retrocesos, se ve en los anuncios de publicidad donde se ofrecen a precios 25% inferiores a los que tenían hace algunos meses.

En la ciudad, los restoranes y gimnasios son las primeras víctimas visibles de la crisis. Hay decenas que están cerrando.

En la Argentina, no sólo golpea la debacle de las Bolsas del mundo, sino, lo más grave, la desconfianza en un gobierno que no toma las medidas adecuadas.

¿Cómo va a funcionar un pacto social convocado por el gobierno si los consumidores desconfían de la capacidad que tienen para administrar la crisis?

La administración ha dado largas muestras de haber perdido el rumbo. Anunció el pago de la deuda con el Club de París y un arreglo de la deuda en default que nunca pudo cumplir. También estatizó una empresa que es todo pérdida en momentos en que debe guardar los recursos porque se le cae la recaudación. En vez de fortalecer el sistema financiero, lo debilitó con la nacionalización de los fondos de las AFJP. Todo eso se paga. Los bonos con sus precios de default le están diciendo a la administración lo que piensan de su gestión. Que el dólar no suba más no quiere decir que la gente no busque refugio en esa moneda. El plan o no plan económico ha alejado a todos los consumidores.

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